El movimiento telúrico ocurrió a las 7:34 a.m., hora local, y tuvo una profundidad estimada de 76 kilómetros
- 30/09/2009 02:00
PANAMÁ. Los Angelinos de Anaheim cumplieron una de las primeras predicciones al comienzo de la temporada, y cosecharon nuevamente, por tercer año consecutivo, el banderín de la División Oeste de la Liga Americana.
Los californianos, quienes se coronaron por octava vez en la historia de la franquicia, anticiparon el título casi una semana para el final de campaña, al vapulear el lunes a los Vigilantes de Texas por 11 a 0.
“Ahora mismo, tenemos una sensación de alivio”, expresó el director del equipo, Mike Scioscia”. “Ahora nos prepararemos para la postemporada, ya que nos esperan grandes restos”.
A inicios de la temporada, los Angelinos perdieron al lanzador Nick Adenhart, quien murió en un accidente de tránsito. Desde aquel entonces, los miembros del equipo expresaron que ganarían el título a toda costa para poder dedicárselos a su ex compañero.
“Nunca fue acerca de nosotros”, manifestó Scioscia. “Siempre fue para apoyar a la familia de Nick de cualquier forma posible. Jugamos todo el año pensando en él”, agregó.
Apenas concluyó el partido, el equipo fue a celebrar el título junto a la foto de Adenhart en los jardines.
“Cuando pierdes a alguien que te importa tanto, un compañero, siempre cargas con eso”, sostuvo Chone Figgins. “El juego pasa ahora a un segundo plano. Siempre estará con nosotros”.
Si los Medias Rojas ganan un partido más, se clasificarían como el comodín a la postemporada, y como el mejor récord de la Americana lo tiene los Yanquis, rivales de división, se tendrían que enfrentar con los Angelinos de Anaheim.
En la temporada regular, los californianos acumularon cinco triunfos en nueve enfrentamientos contra los Medias Rojas. Pero en los dos últimos años, Boston se ha transformado en una piedra en el zapato para los querubines, al eliminarlos en las últimas dos ocasiones en la primera ronda de postemporada.