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24 de Oct de 2020

Economía

Fomento del empleo juvenil y la competitividad nacional

El Centro Nacional de Competitividad de Panamá destaca que el 50% de la población pobre es joven

La población joven es un segmento importante de la sociedad, ya que representa el futuro inmediato de la población económicamente productiva. Lamentablemente, en este segmento más del 50% de los pobres son jóvenes. Por ende, el Estado debe atacar enérgicamente el reto a través de programas y políticas que fomenten el empleo y capaciten a los jóvenes para reducir la situación de vulnerabilidad en que se encuentran.

En el último informe del Centro Nacional de Competitividad se abordará la situación de la población joven en el mercado laboral, los programas y entidades que apoyan a los jóvenes a salir del círculo de la pobreza para transformarse en ciudadanos con las capacidades necesarias que le permitan mejorar su calidad de vida.

Según el economista Nobel Theodore Schultz, el capital humano es un conjunto intangible de habilidades y capacidades que contribuyen a elevar y conservar la productividad, la innovación y la empleabilidad de una persona o una comunidad. Además, se debe contar con todos los atributos humanos (salud, memoria, pensamiento, lenguaje), no solo a nivel educativo. Por tanto, fomentar el empleo juvenil no se limita a educación o inserción laboral, sino que debe ir acompañado con salud, nutrición, recreación y valores para que el esfuerzo conjunto sea totalmente exitoso.

Se define empleo juvenil como aquella parte de la población que se encuentra entre los 15 a los 29 años de edad, que estén desempeñando un empleo.

LOS JÓVENES EN PANAMÁ

La población joven económicamente activa del 2013 representa el 29.0% de la población total (506,210 personas) con una tasa de participación de 55.9%. La población joven desempleada es 8.7% que representa 43,901 personas. ( Ver cuadro: Población ).

La población más vulnerable está entre los jóvenes de 15 a 24 años de edad con un desempleo del 10.8%. El desempleo juvenil representa más del 60% de los desempleados en Panamá y el resto se le atribuye a la población adulta con una tasa de desempleo de 2.2%. El cual es un problema generalizado en países emergentes y en desarrollo.

La población joven ocupada representa el 27.6% de la población total (462,309 personas), siendo los hombres los más ocupados (62.1%) y las mujeres (37.9%). Esta diferencia se puede atribuir a que la mujer tiene una mayor preparación académica por lo que ingresan al mercado laboral en edades mayores.

Los ingresos salariales de la población joven ocupada de 15-29 años de edad oscilan entre $250 y $800 mensuales. La mayor parte de los jóvenes están en el rango de $400-$599 con una mediana salarial de $539.70 ( Ver gráfica: Comparativo ). La línea de la población total tiene la misma tendencia de los jóvenes, con la diferencia de que la población de edades entre 15-19 años se sitúa muy por debajo del promedio salarial.

Existe otro segmento de la población denominados ‘ninis’, que son los adolecentes y jóvenes que ni trabajan ni estudian ni reciben formación. En la región de Centroamérica, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se considera los ninis entre 16 y 29 años de edad, dando a conocer que el 21% de la población juvenil centroamericana son ninis.

Sin embargo, Panamá no escapa de esta realidad. Según datos del Censo de Población 2010, existen 167,897 jóvenes con esta condición, mientras que la otra cara de la moneda, que son los que estudian y trabajan, eran 71,436, que equivale a 5 de cada 10 jóvenes son ninis.

Este fenómeno es resultado de aspectos sociales de la población, como bajos ingresos familiares, deserción escolar, baja calidad educativa, falta de empleo, maternidad a temprana edad, delincuencia, falta de atención en el ámbito familiar, no querer estudiar, entre otros, destacan los estudios.

JÓVENES POBRES

La pobreza no discrimina edad. La carencia de necesidades básicas en la población joven es otro de los tendones de Aquiles para el empleo juvenil, ya que el 56% de la población menor de 20 años de edad está en la pobreza, sin contar con una óptima educación, nutrición y salud, limitando su competitividad.

La población joven alrededor del mundo se encuentra en un nivel de vulnerabilidad. Se han creado programas públicos y organizaciones no gubernamentales con el propósito de mejorar la situación de los jóvenes con la ayuda de organismos internacionales, del sector público y del privado. Estos trabajan en conjunto para fomentar la educación, el empleo y el emprendimiento juvenil con el propósito de que sean incluidos a la sociedad como individuos productivos y competitivos, logrando aprovechar los beneficios del desarrollo económico del país.

Panamá cuenta con diversos programas y organizaciones que fomentan el empleo juvenil y el empleo en general, ya sea de forma directa o indirecta.

Esos programas tienen disímiles formas de promover el empleo en los jóvenes a través de intermediación laboral, becas laborales, emprendimiento, capacitaciones profesional y técnicas, apoyo monetario para alimentación y transporte para la asistencia a cursos, entre otras.