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10 de Aug de 2020

Economía

OMC proyecta recuperación gradual de economía de Brasil

Esa conjunción de situaciones se saldaron con la caída del crecimiento anual del PIB

La economía de Brasil se recuperará de forma gradual este año, pero su crecimiento se mantendrá en niveles bajos durante un periodo prolongado, según el análisis de su política comercial que ha realizado la Organización Mundial del Comercio (OMC).

La evaluación, hecha pública ayer, pone en evidencia la fragilidad de la mayor economía de Sudamérica al señalar que aunque los ‘parámetros fundamentales' de su economía son sólidos, hay riesgos de empeoramiento de la situación. Los factores que hacen más vulnerable la economía brasileña están relacionados con la eventualidad de una nueva crisis política y con la lentitud a la hora de corregir los desequilibrios fiscales. ‘La prosperidad y el crecimiento sostenible futuros dependen de que se lleven a cabo reformas estructurales que potencien la productividad en varias esferas, incluida una reforma del régimen fiscal y de incentivos', que los expertos de la OMC consideran ‘excesivamente complejo'.

Asimismo, sugieren que se reduzcan las limitaciones reglamentarias que pesan sobre las empresas, se corrijan las deficiencias de infraestructuras y se solucionen los problemas relacionados con las pensiones y el mercado laboral. La OMC considera que si esas reformas se realizan la resistencia de la economía de Brasil aumentaría y le ayudarían a generar un crecimiento inclusivo.

En los cuatro años transcurridos desde la última evaluación de la política comercial de la OMC, Brasil cayó en el periodo 2015-2016 en una grave recesión provocada por el deterioro de la relación de intercambio y por una crisis política.

Esa conjunción de situaciones se saldaron con la caída del crecimiento anual del PIB, que de un 3 % en 2013 cayó hasta resultados negativos en 2015 y 2016.

La recesión estuvo acompañada de un aumento de la inflación y del desempleo, así como de problemas de disciplina fiscal. Sin embargo, la OMC destaca en su informe que ‘el sistema financiero brasileño no sufrió perjuicios importantes por la contracción de la economía'.