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28 de Mar de 2020

Economía

Impuesto de inmueble, el caso de Panamá y el resto de la región

El monto que pagan los panameños por el valor catastral de su propiedad supera, incluso, al de algunas ciudades de Estados Unidos

Una revisión del impuesto de inmueble en países de América Latina y el Caribe, y algunas ciudades de los Estados Unidos, arroja que Panamá tiene el impuesto de inmueble más alto del continente.

En Panamá, una propiedad debe pagar el impuesto de inmueble en base a una tarifa progresiva combinada del valor de la vivienda de un 1.75% sobre el excedente de $30,000 a $50,000; un 1.95%, sobre el excedente de $50,000 a $75,000; y un 2.10%, sobre el excedente de $75,000.

IMPUESTO Y REAVALÚOS

El Gobierno emitió un decreto sobre información catastral que desató una polémica y fue suspendido

El impuesto de inmueble en Panamá data de la década de 1950 y el Código Fiscal faculta al Gobierno a revaluar las propiedades para actualizar la información catastral.

Están exentas de pagar este impuesto las viviendas cuyo valor, incluidas las mejoras, no excedan de $30,000, las fincas agropecuarias de menos de $350,000 y los colegios privados que ofrezcan becas a los estudiantes. Además, las viviendas con un valor de hasta $120,000 están exoneradas los primeros veinte años; de $120,000 a $300,000, los primeros diez años; y de más de $300,000, los primeros cinco años.

Como referencia, hace quince años se podía comprar una casa en el desarrollo popular Brisas del Golf por un valor aproximado de $62,500. Hoy, una residencia en la zona tiene un valor entre $180,000 y $200,000. Su precio se ha triplicado.

En el caso de las familias de bajos ingresos, hace quince años era posible encontrar viviendas entre $25,000 y $40,000, en sitios como Arraiján, La Chorrera, Tocumen y Las Mañanitas. Hoy esto es imposible, y el precio para este grupo social oscila entre $60,000 y $120,000.

En los últimos años, la discusión sobre el impuesto a la vivienda contempla la posibilidad de que el gobierno realice revalúos a las viviendas que encarezcan la tasa..

PAGO DE IMPUESTO

De aplicarse estrictamente como se establece en la ley, el impuesto de inmueble no solo alcanzaría a los más pudientes, sino también, de forma considerable, a la clase media. Igualmente, comprometería a las familias de menos recursos económicos.

En lenguaje ‘contante', significa que a la clase media de Panamá le corresponde pagar por este impuesto entre $1,782 a $3,412 por año, y a las familias de menos recursos económicos, entre los $545 y $1,782 por año.

Para las casas más costosas y viviendas que aumentaron su precio por su cercanía a nuevos edificios, comercios y áreas estratégicas de la capital, el impuesto se encuentra en el rango de los $3,500 y $9,762 por año.

En este espejo se encuentran propiedades ubicadas en corregimientos como Bethania y San Francisco, que hace cincuenta años fueron comprados a una décima de sus precios actuales.

OTROS PAÍSES

Comparativamente, cifras oficiales de los países, organismos internacionales y centros de investigaciones globales, arrojan que Panamá tiene el impuesto de inmueble más caro de América Latina, incluso que algunos estados de los Estados Unidos.

Por ejemplo, el impuesto a la propiedad en Costa Rica, el cual es diferido a los gobiernos locales, es de 0.25% del valor registrado de la propiedad.

En El Salvador, este impuesto es pagado por los inmuebles que superan los $350,000, en función de una tasa de 1%.

En Honduras, se aplica una tarifa de hasta 3.50 lempiras (4 centésimos de dólar) por cada mil lempiras ($43) a los bienes inmuebles urbanos y 2.50 lempiras (4.1 centésimos) por cada mil lempiras ($43.3) al área rural. La tarifa la fijan los municipios y en ningún caso puede aumentar más de 0.50 lempiras por millar. Las exoneraciones son amplias.

En Nicaragua, el impuesto corresponde al 1% sobre la base imponible (80% del avalúo municipal catastral). Si la persona es jubilada, tiene derecho a exenciones, a lo que se denomina casa de habitación.

En Guatemala, las propiedades por debajo de los 70,000 quetzales ($9,600) gozan de amplias exoneraciones. Luego de este valor, debe pagar 9 quetzales ($1.23) por cada mil quetzales ($137). Es decir, 0.6% por el excedente de los $9,600

En Argentina, el impuesto es recaudado por las provincias. Aquí, los tipos impositivos varían según la jurisdicción, y están limitados a un máximo de 1.2% para los bienes rústicos, 1.35% para bienes subrurales o suburbanos y 1.5% para bienes urbanos.

En Chile, el impuesto es administrado por el Gobierno Central y el ingreso es asignado a los municipios. En este país se garantiza exención para los bienes con ciertos valores. El impuesto es 1.4% para los bienes urbanos y 1% para bienes rústicos. Para viviendas, es entre 1.2% y 1.4%.

En otros países como Ecuador, son los municipios los que lo aplican mediante escala progresiva de 0.025% a 0.5%.

En México, la tasa tiene un rango de 0.05% a 1.2% y en Perú, de 0.2% a 1%.

En Estados Unidos hay ciudades donde el impuesto de inmueble es más bajo que en Panamá. Este es el caso de la ciudad de Boston, que tiene establecido en un promedio de 0.67% sobre el valor de la propiedad; Birmingham, 0.66%; Denver, 0.66%; Cheyenne, 0.65% y Honolulu, 0.30%.