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27 de Jan de 2021

Economía

El BID aboga por el financiamiento escolar para promover la igualdad

Con la crisis económica que abre la pandemia de la covid-19, más que nunca se necesitan políticas de financiamiento progresivas que promuevan una distribución más equitativa de los recursos escolares

Estudio virtual
La crisis por la covid-19 ha representado nuevos retos para la educación a nivel  mundial .Cedida

Un nuevo estudio del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) destaca que el financiamiento educativo es clave para generar más oportunidades, principalmente para los estudiantes con condiciones socioeconómicas más bajas.

“El financiamiento escolar es una herramienta política fundamental para promover la igualdad”, afirmó Gregory Elacqua, economista principal de la División de Educación del BID, en un informe del estudio “¿Es desigual el financiamiento en América Latina y el Caribe? ” publicado este lunes en la página web del organismo.

Añadió que “el aumento en el gasto educativo mejora el rendimiento escolar de los estudiantes, especialmente de aquellos que provienen de entornos más desfavorecidos, lo que tiene un impacto positivo en la movilidad económica intergeneracional y aumenta las posibilidades de alcanzar salarios más altos en la edad adulta.

Sin embargo, advierte que la desaceleración económica y los efectos de la pandemia de la covid-19 atentan contra la inversión que los países de América Latina y el Caribe realizan en este sector.

Según el estudio, el financiamiento educativo ha incrementado significativamente en América Latina y el Caribe durante las últimas décadas.

Así, el gasto medio por estudiante en educación primaria y secundaria alcanza hoy los $2,000 en la región, esto es tres veces más que en los años 90, señala.

Pero a medida que el crecimiento económico se desacelera, la posibilidad de reducir los presupuestos de educación incrementa, lo que podría aumentar las desigualdades entre los estudiantes.

Para analizar este fenómeno y mostrar modelos de financiamiento educativo exitosos, el estudio contiene un análisis comparativo con datos de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador y Perú.

Dentro de sus principales conclusiones, la nueva publicación del BID destaca que, si los países no tienen políticas redistributivas bien diseñadas, el financiamiento educativo puede convertirse en la principal fuente de desigualdad entre regiones, dado que las regiones con mayor capacidad para recaudar ingresos son las que tendrían más capacidad de gasto.

“Lo que este estudio demuestra es que los gobiernos no deberían solo aumentar los recursos sino también diseñar políticas que focalicen el gasto educativo en las regiones y escuelas más vulnerables”, explica Marcelo Cabrol, gerente del Sector Social del BID.

En esa línea, indicó que esperan que “los gobiernos de América Latina y el Caribe pueden utilizar estos hallazgos para reducir las brechas educativas de la región”, agrega.

En el escenario de crisis económica que abre la pandemia de la covid-19, más que nunca, se necesitan políticas de financiamiento progresivas que promuevan una distribución más equitativa de los recursos escolares, beneficiando a los estudiantes en las situaciones sociales más vulnerables.

El estudio sostiene que estas políticas deben incluir: fórmulas que otorguen mayor peso a los estudiantes de bajos ingresos; incentivos para atraer docentes más calificados a escuelas vulnerables; y subsidios que ayuden a reducir las desigualdades fiscales entre los gobiernos locales y aumenten el gasto para los estudiantes desfavorecidos.