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02 de Ago de 2021

Economía

De la moratoria a la flexibilidad bancaria ¿cuál es la diferencia?

La moratoria establece un reglamento obligatorio de la SBP que permite acordar nuevos términos y condiciones para los préstamos, mientras que la flexibilidad facilita un acuerdo de pago que podría ir más allá de diciembre

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La flexibilización de pagos consisten en un alivio en favor de los panameños más vulnerables y afectados por la pandemia..Archivo / La Estrella de Panamá

El presidente Laurentino Cortizo Cohen anunció, este lunes 21 de junio, el acuerdo de flexibilización bancaria hasta el 31 de diciembre de 2021, como resultado de un esfuerzo del Gobierno Nacional, por intermedio de la Superintendencia de Bancos de Panamá, junto con la Asociación Bancaria de Panamá.

El acuerdo de flexibilización bancaria se anunció a pocos días de que venza el acuerdo bancario de extensión de la moratoria, el próximo 30 de junio de 2021, como un alivio en favor de los panameños más vulnerables y afectados por la pandemia.

De la moratoria a la flexibilidad de pagos

Tras el impacto de la pandemia por la covid-19, la Asamblea Nacional aprobó el proyecto de Ley No. 287 transformada en la Ley No. 156 de 30 de junio de 2020, que establecía una moratoria sobre los préstamos otorgados por los bancos, cooperativas y financieras, tanto públicas como privadas,  afectadas económicamente por la pandemia de la covid-19. 

La ley de moratoria no eliminaba lo adeudado en préstamos hipotecarios residenciales, personales, comerciales, de auto y tarjetas de crédito, entre otros, sino que lo aplazaba, sin aplicar recargos o cualquier otro interés por falta de pago o atraso diferente al interés sobre capital, pero dejó de ser efectiva el  31 de diciembre de 2020. 

A mediados de octubre de 2020, la junta directiva de la Superintendencia de Bancos  de Panamá aprobó el Acuerdo de modificación No. 13-2020 que establece un periodo de seis meses más para que  bancos y clientes pudieran realizar las modificaciones necesarias para mantener una relación de crédito viable y sostenible.

Sin embargo, ese lapso terminaba el 30 de junio, es decir en una semana, pero este lunes 21 de junio, el Gobierno Nacional anunció una nueva extensión de flexibilización, esta vez hasta el 30 de septiembre, lo que  implica que el 1 de octubre, los clientes deberán retomar el pago de sus compromisos financieros, de acuerdo con lo acordado o negociado. 

"La ley de moratoria venció el 31 de diciembre de 2020, y lo que ha mantenido vigente, durante estos últimos seis meses,  es un reglamento obligatorio emitido por la Superintendencia de Bancos", afirmó en TVN el presidente ejecutivo de la Asociación Bancaria de Panamá (ABP), Carlos Berguido.

Explicó que dicho reglamento le permite a los clientes acercarse a los bancos  para que les expliquen su situación y  acordar nuevos términos y condiciones para sus préstamos, de manera que les permitan  ponerse al día en base a sus nuevas condiciones de ingreso o de empleo.

Reiteró que el reglamento entró en vigencia el 1 de enero de 2021 y vence el 30 de junio; y aunque a través del mismo la mayor parte de clientes ya han reestructurado sus préstamos, según Berguido, todavía hay quienes no han podido hacerlo. “Ya es la minoría, son menos de la mitad, pero falta”, afirmó Berguido en TVN.

Destacó que  conscientes de que el periodo de vigencia de ese decreto, que vence la próxima semana (30 de junio), es muy corto,  acordaron un tiempo adicional de 90 días, hasta el 30 de septiembre, para que los clientes que hacen falta por reestructurar sus compromisos, puedan hacerlo.

Es decir, que para acceder a la flexibilización bancaria, los clientes afectados deberán acercarse a su banco antes del 30 de septiembre de 2021, para sustentar su situación económica y llegar a un acuerdo; y dependiendo de la realidad económica de cada persona, el acuerdo de pago y un posible periodo de gracia podrá extenderse más allá del 31 de diciembre de 2021.

Hasta el 18 de junio de 2021, quedaban unos 493 mil préstamos modificados, es decir, clientes que se acogieron a la moratoria pero todavía no han acordado con sus bancos nuevas condiciones, según datos de la Superintendencia de Bancos de Panamá

Para el caso de las hipotecas, Berguido dijo que se pueden hacer arreglos, con extensión del plazo de pago y letras más bajas, pero todo va a depender de la situación de afectación del cliente. Esto igualmente aplicaría para los préstamos personales.

Pero para el caso de las tarjetas de crédito, el cliente puede optar por convertirla en un préstamo, en caso de que la deuda sea muy alta y de que la persona no la pueda pagar.

Si usted, por ejemplo,  “tenía un préstamo de $10 mil con una mensualidad de $300 y solo puede pagar $150, o si usted por falta de ingresos no puede en estos momentos pagar su préstamo o tarjeta de crédito, en ambos ejemplos es importante que se acerque a su banco, sustente su situación económica y llegue a un acuerdo con el banco antes del 30 de septiembre”, explicó Cortizo al anunciar el nuevo alivio.

Sin embargo,"no hay ningún plazo establecido; y la clave es conversar con los bancos, porque a ningún banco le interesa apachurrar al cliente; es todo lo contrario, a ningún banco le interesa ira a ejecutar garantías ni de auto ni de casas, porque es perder y perder", señaló Berguido.

“Cuando un banco termina en un proceso de ejecución de garantías pierde el cliente y pierde el banco. A ningún banco le conviene llenarse de garantías con las cuales no puede hacer gran cosa ahora mismo. Entonces, hay una situación que nos lleva a buscar una solución que es la de ganar-ganar”.

Dijo que el gana-ganar, consiste en darle la oportunidad al cliente de que se ponga al día en base a su realidad; y no en base a un sueño o a lo que originalmente se pactó antes de que llegara esta hecatombe.

Sino más bien, “gana el cliente que conserva su hogar, su casa, su carro, su garantía, su negocio y gana el banco porque al final de cuentas conserva una relación con un cliente muy valorado, a quien nadie obligó al banco ir a darle un préstamo, un cliente muy bien evaluado, que sabemos que no es mala paga, que no ha dejado de pagar porque no quiere pagar, que simplemente está atravesando una situación temporal, que va a ser superada”.