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02 de Jun de 2020

Internacional

Primer ministro japonés aprueba plan masivo de estímulo económico

El primer ministro japonés, Shinzo Abe, aprobó este jueves un plan masivo de estímulo económico con el que quiere recuperar el crecimien...

El primer ministro japonés, Shinzo Abe, aprobó este jueves un plan masivo de estímulo económico con el que quiere recuperar el crecimiento y poner fin a la deflación.

El ministro de Revitalización Económica, Akira Amari, indicó a la prensa que Shinzo Abe dio su acuerdo al proyecto que le presentó. El plan será adoptado por el gobierno este viernes.

El nuevo ejecutivo dirigido por el Partido Liberal-Demócrata (PLD, conservador) prevé invertir 10,3 billones de yenes (unos 113.500 millones de dólares) en medidas de estímulo. La mitad de ese monto irá a obras públicas.

El conjunto de este paquete forma parte de un aumento de presupuesto de 13,1 billones de yenes.

Si se añaden las contribuciones previstas de las administraciones locales y las empresas privadas, las nuevas medidas de estímulo económico totalizarán 20 billones de yenes (unos 227.000 millones de dólares), según el gobierno.

Concretamente, el plan consiste en acelerar la reconstrucción del noreste del país, devastado por el sismo y el tsunami del 11 de marzo de 2011, reparar puentes, túneles y otras infraestructuras públicas, ayudar a las empresas a luchar contra la fortaleza del yen y favorecer el consumo de los hogares.

El objetivo es favorecer la liquidez y la demanda y poner fin a la deflación, un fenómeno de baja continua de los precios que desalienta el consumo y la inversión de las empresas, y en consecuencia frena la actividad.

El pedido de aumento presupuestario para el año fiscal en curso (de abril de 2012 a marzo de 2013) será votado por el Parlamento en febrero, y se financiará con la emisión de bonos del Tesoro.

El ejecutivo conservador superará de esta forma el tope de endeudamiento adicional anual de 44 billones de yenes (unos 500.000 millones USD), que se impuso el anterior gobierno de centro-izquierda con el objetivo de disminuir la voluminosa deuda pública (más del 200% de su PIB).

El equipo de Abe considera que no se pueden sanear las finanzas públicas antes de que prospere la economía del archipiélago, que podría haber entrado en recesión en los últimos tres meses del año 2012. Según el gobierno, la actividad sólo puede volver a arrancar mediante una política fiscal y monetaria voluntarista.