19 de Oct de 2021

América

Declaran estado de emergencia en Petén

SAN BENITO. Guatemala declaró un estado de emergencia de 30 días para la región de Petén, en el norte del país, a raíz de la matanza de ...

SAN BENITO. Guatemala declaró un estado de emergencia de 30 días para la región de Petén, en el norte del país, a raíz de la matanza de 27 personas en una hacienda ganadera.

El presidente guatemalteco Álvaro Colom calificó la masacre de hecho sádico y perverso, y señaló que es obra de un cartel de narcotraficantes mexicano.

Colom anunció que acudirá a la región selvática para dirigir personalmente los operativos encaminados a erradicar lo que se cree es el asentamiento del cartel de los Zetas en el Petén.

‘Guatemala debe afrontar esta agresión dirigida no solamente contra nuestro país sino a toda la región’, dijo Colom.

El estado de emergencia por lo general le otorga a las fuerzas armadas poderes especiales, entre ellos autorización para arrestar sospechosos sin contar con órdenes de arresto.

El ataque del sábado por la noche y madrugada del domingo en un aislado rancho ganadero es una de las peores masacres ocurridas en Guatemala luego de la guerra.

Se cree que los pistoleros pertenecientes al cartel mexicano de Los Zetas mataron a 27 jornaleros, entre ellos dos mujeres y dos niños, y dejaron sus cabezas cercenadas dispersas sobre un prado verde de una finca ganadera.

En una de las paredes del rancho apareció un mensaje escrito con la sangre de las víctimas en el que se amenaza al propietario.

Un trabajador de 23 años, sobreviviente de la matanza, dijo que lo apuñalaron en el estómago, pero en ese momento sus agresores se distrajeron cuando otras víctimas trataron de huir. El sobreviviente habló con The Associated Press en el hospital de una población vecina donde se encontraba internado. Las autoridades pidieron que no se lo identificara por razones de seguridad.

‘No sé cómo sobreviví’, dijo tras relatar cómo se alejó caminando, a pesar del dolor, hasta encontrarse a salvo.

El hombre trabajaba en la plantación de forrajeras cuando llegaron los pistoleros y preguntaron por el dueño, un hombre que según las autoridades tiene lazos con el narco.

La otra persona sobreviviente es una mujer embarazada cuya hija lloraba con tanta fuerza que los atacantes le permitieron partir. Parientes de la mujer dijeron que los atacantes hablaban con acento mexicano.

El cartel mexicano de los Zetas se ha instalado en una región predominantemente indígena de Guatemala y ha llevado su tácticas crueles a la zona rural cerca de la frontera con México.

La policía llegó finalmente en la mañana del domingo, pero la violencia continuó hasta el lunes en zonas vecinas del Petén, una región selvática y estratégica para el tráfico de drogas, donde la tasa de homicidios duplica al promedio nacional y supera por mucho al de las partes más violentas en México.

En tanto, algunos consideran que el estado de sitio decretado no frenará la violencia en Guatemala, opinó ayer un grupo de defensores de los derechos humanos.

En una rueda de prensa, los dirigentes de la denominada Convergencia por los Derechos Humanos repudiaron la matanza y la impunidad que a su juicio reina en este país centroamericano y exigieron al presidente Álvaro Colom que tome medidas integrales para combatir al crimen organizado.

Jorge Santos, del Centro Internacional en Investigación de Derechos Humanos (Ciidh), sostuvo que el estado de sitio ‘no es una medida apropiada para atender la extrema violencia’.

ENTIERRAN A LAS VÍCTIMAS

Dieciocho de las 27 víctimas de una matanza fueron sepultadas sin ser identificadas debido a la acelerada descomposición de los cuerpos, informó ayer martes una fuente del Instituto Nacional de Ciencias Forenses. ‘Un 30% (nueve cuerpos) de las víctimas fueron entregadas a sus familiares, mientras que el restante 70% (18 cadáveres) fue inhumado sin identificar’, declaró la fuente, que pidió el anonimato. Los cuerpos no pudieron ser identificados porque carecían de la cabeza o brazos, debido a la brutal acción de los sicarios.