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21 de Sep de 2020

América

Pandillas ofrecen desarme a Insulza

EL SALVADOR.. El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, se reunió en la sala penal de la cárcel La Esperanza, en El Salvador...

EL SALVADOR.. El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, se reunió en la sala penal de la cárcel La Esperanza, en El Salvador, con líderes de las pandillas conocidas como las Maras Salvatruchas. La intención de Insulza es mediar en los conflictos entre pandillas y combatir la violencia producto de los enfrentamientos armados por el control del flujo de drogas.

La respuesta fue prometedora: se comprometieron a un desarme parcial.

Las ‘maras’, nombre por el que se les conoce internacionalmente a estas pandillas, han sembrado el terror en varias regiones de Centroamérica como Guatemala, Honduras y El Salvador. Hoy son una carga para los Gobiernos que, hasta el momento, emplearon la represión armada para hacerles frente.

El evento se dio bajo una muy estricta seguridad, en el cual Insulza consiguió una tregua momentánea y que hasta el momento lleva vigente unos cuatro meses.

Los líderes prometieron un desarme parcial, de acuerdo a una serie de demandas que opusieron en el debate, el cual se llevó a buen término y con expectativas positivas para todos los implicados.

Para hoy se planeó un acto conmemorativo en que algunas de estas pandillas entreguen parte de su armamento, el cual se fundirá luego, para hacer una estatua conmemorativa.

Uno de los líderes, Carlos Tiberio Valladares, pidió a la OEA y a través de Insulza, que la organización sea la responsable de llevar a cabo el proceso por buen camino.

‘He recibido sus propuestas, estoy muy impresionado de lo que he escuchado, fue una reunión muy importante, es un proceso en marcha pero nosotros le vamos a dar todo el apoyo que sea posible’, afirmó Insulza.

Según fuentes oficiales, la tregua ayudó a bajar de 14 a 5,6 el promedio diario de homicidios. Aun así no todos están convencidos con estos números, y plantean que es necesario tomar en cuenta otros aspectos dentro de la ecuación para que resulte más efectivo.

Entre los que opinaron esta la directora del Instituto de Opinión de la Universidad Centroamericana, Jannet Aguilar. Según ella la reducción del número de homicidios no es indicativo suficiente como para evaluar positivamente la tregua. Para Aguilar urge una política que privilegie la prevención y no se enfoque en la represión.

Para el académico Juan Ramón Medrano el mayor desafío se encuentra en la sostenibilidad de la tregua y más importante aun, evitar que más jóvenes se sumen a las pandillas. Según Medrano, el Estado debe invertir en proyectos sociales, que poco a poco disminuyan la influencia de las pandillas sobre los jóvenes. Y que además, estos proyectos, propicien las oportunidades de empleo, a fin de reducir la pobreza que afecta al 38% de la población salvadoreña.

Aun así, Inzulsa se muestra optimista. Y es que planea exportar la experiencia salvadoreña, que considera que es significativa puesto que puede servir como una alternativa para luchar contra el crimen organizado y el auge de las pandillas en Centroamérica.

Y es que por el momento los índices cuantitativamente medibles parecen demostrar que esta medida está dando resultados importantes.

Según fuentes oficiales, los primeros 123 días de tregua se evitaron 1,077 muertes y además una reducción significativa de las extorsiones que las maras cometen contra particulares, comerciantes o transportistas.

Queda mucho trabajo por hacer, pero es una apuesta interesante e innovadora para frenar el crimen.