16 de Ago de 2022

América

Despenalización en el tapete

ANTIGUA. Los cancilleres de la OEA analizaron ayer miércoles en Guatemala nuevas estrategias para enfrentar al narcotráfico, pese a que ...

ANTIGUA. Los cancilleres de la OEA analizaron ayer miércoles en Guatemala nuevas estrategias para enfrentar al narcotráfico, pese a que Estados Unidos insiste en su política antidrogas y rechaza alternativas como la despenalización.

Veintiséis cancilleres y delegados de 34 países miembros activos de la Organización de Estados Americanos (OEA), reunidos en la colonial Antigua, Guatemala, a 45 km de la capital, debaten mecanismos que van desde el fortalecimiento de la cooperación en seguridad hasta la polémica despenalización y legalización de las drogas. Una discusión que se da por primera vez desde que hace cuatro décadas el gobierno de Estados Unidos lanzara la llamada guerra contra las drogas, basada en la represión y la persecución policial y militar.

‘Se acabó el tabú de numerosas décadas’, dijo el secretario general de la OEA, Miguel Insulza, al inaugurar el 43 período de sesiones de la Asamblea General, al que asiste el secretario de Estado norteamericano, John Kerry.

Al frente de una delegación compuesta por los funcionarios que ejecutan la política antidrogas de Estados Unidos, Kerry se preparaba para reunirse la tarde del miércoles con los cancilleres de Colombia y de Perú, países que son los mayores productores de cocaína del mun do, y con el de Venezuela, el principal crítico de Washington en América Latina.

La reunión ‘va a permitir la transmisión directa al gobierno del presidente (Barack) Obama de la visión que tiene el gobierno de Venezuela de lo que deben ser las relaciones entre nuestros dos gobiernos’, afirmó en Caracas el presidente venezolano, Nicolás Maduro.

Los cancilleres tienen también sobre la mesa el largamente discutido proceso de reformas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a la que Venezuela y sus aliados como Bolivia, Ecuador y Nicaragua, acusan de plegarse a los intereses de Estados Unidos.

UN DIFÍCIL CONSENSO

Por donde se las vea, las discusiones de los cancilleres no se anuncian nada fáciles. Por primera vez desde que Richard Nixon lanzó a prin cipios de los 70 la llamada ‘guerra contra las drogas’, América Latina la cuestiona a un alto nivel y con propuestas concretas para cambiarla, ante la violencia desatada por el tráfico y el consumo de cocaína.

Al menos 14 países quieren impulsar una nueva política antidrogas, incluidos los de Centroamérica, Uruguay, Colombia y México, afirma el gobierno de Guatemala. Pero un cambio de enfoque aún está por verse. El problema afecta a los países involucrados en todas las etapas —producción, consumo, tráfico— aunque con consecuencias distintas y con respuestas de los Estados igualmente diversas.

KERRY ANTE LA ASAMBLEA

La lucha contra las drogas en las Américas debe ser una política integral, sin abandonar la dimensión policial, declaró entretanto el secre tario de Estado norteamericano, John Kerry, en su intervención ante la asamblea general de la OEA. ‘Estados Unidos no pretende tener un monopolio sobre la mejor manera de controlar las drogas. No hay respuestas simples ni soluciones uniformes. Todos los países deben considerar sus propias circunstancias y experiencias’, declaró Kerry en su primera intervención ante la asamblea anual de cancilleres de la Organización de Estados Americanos en Guatemala.

‘El gobierno (del presidente Barack) Obama entiende totalmente que sin un adecuado esfuerzo de reducción de la demanda, sin tratamiento ni educación, la prohibición y las medidas policiales no pueden ser totalmente exitosas. Así que seguimos comprometidos con una política balanceada, integral’, indicó.