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27 de May de 2020

Mundo

Disturbios al oeste de Birmania

ASIA. Las autoridades birmanas elevaron hoy a 50 el número de muertos causados por el rebrote de la violencia sectaria en la región del ...

ASIA. Las autoridades birmanas elevaron hoy a 50 el número de muertos causados por el rebrote de la violencia sectaria en la región del oeste de Birmania (Myanmar), adonde han sido enviadas tropas de refuerzo.

Además de los muertos, cerca de medio centenar de personas resultaron heridas. También más de un millar de casas fueron incendiadas en los disturbios registrados desde el domingo en varias aldeas del estado Rakhine, colindante con Bangladesh, dijo el jefe del comunicación del Gobierno, Myo Than.

En un intento de evitar que se produzcan nuevos enfrentamientos sectarios, las autoridades mantienen el toque de queda en las aldeas de Mrauk U y Minbya. Ambas son el origen de los actos violentos que luego se extendieron a otras localidades.

Myo Than explicó que aunque la Policía ha restablecido la seguridad, el Gobierno ha dado orden de enviar tropas de refuerzo a la región.

La ola de violencia actual es producto de un conflicto que se desató el pasado 28 de mayo y causó 88 muertos, la mayoría musulmanes de la etnia rohingya.

El detonante de aquella primera ola de violencia, durante la que también fueron destruidas 2,230 casas y unas 100 mil personas huyeron de las aldeas, fue el hallazgo del cadáver de una mujer budista violada y asesinada por tres musulmanes.

Unos 800 mil musulmanes de la etnia rohingya habitan en Birmania, la mayoría en Rakhine. Pero las autoridades de este país, de mayoría budista, no les reconocen la ciudadanía y mantienen que proceden de la vecina Bangladesh.

Esta comunidad apátrida tampoco es reconocida en Bangladesh, donde unos 300 mil rohingya se encuentran hacinados en campos de refugiados. Según las Naciones Unidas (ONU) esta es una de las minorías más perseguidas del mundo.

La ONU también expresó su alarma en un comunicado ante brutal violencia y ante el número de desplazados que amenazan con desbordar las infraestructuras.