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21 de Sep de 2019

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Sahara independiente no es opción, plantea Estados Unidos

Como marxista y terrorista califica 'The Wall Street Journal' a la guerrilla separatista del Polisario

Sahara independiente no es opción, plantea Estados Unidos

Estados Unidos no apoyará un plan que conduzca a la creación de una nueva nación africana independiente en el Sahara, porque esa no es la opción para resolver un conflicto que se ha prolongado por más de cuatro décadas, sino el plan de autonomía propuesto por el Reino de Marruecos, reveló el diario The Wall Street Journal.

"Funcionarios involucrados en el conversaciones privadas, dejaron en claro que Estados Unidos respalda a Marruecos en su oposición a la creación de una nueva nación independiente africana", subrayó el diario estadounidense en un artículo del periodista Dion Nissenbaum.

En un extenso reportaje que cubrió los distintos actores involucrados en el conflicto del Sahara marroquí, Nissenbaum señaló que "aquellos que esperan levantar su bandera sobre un Sahara independiente probablemente se sentirán decepcionados por la administración Trump", en referencia a la guerrilla separatista del Frente Polisario que, armada y financiada por Argelia, desde 1975 pretende controlar un territorio que histórica y legalmente pertenece a Rabat.

En realidad, Washington ha expresado reiteradamente su respaldo a los esfuerzos de Marruecos para alcanzar una solución final al conflicto del Sahara que se ha prolongado demasiado, sobre la base de una solución del compromiso de un plan de autonomía, destacó el Journal.

La propuesta autonómica de Rabat fue presentada  en el 2007 al Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), y es  considerada por la comunidad internacional como la única solución viable y realista el diferendo del Sahara.

Garantías de Washington

Las "garantías" dadas por Washington de que no respaldará un Sahara independiente, como pretende la guerrilla separatista del Polisario, “ayudaron a que Marruecos volviera a la mesa de negociaciones” suspendidas desde el 2012, reveló el diario estadounidense.

Esas conversaciones, después de dos rondas en diciembre del 2018 y marzo pasado, están interrumpidas por la repentina renuncia por problemas de salud del expresidente alemán, Horst Kohler, en mayo pasado, responsable del proceso bajo mandato de la ONU.

El artículo de Nissenbaum fue acompañado de un reportaje para el servicio de televisión del Journal en el que etiquetó al Polisario como como "una guerrilla marxista vinculada al terrorismo internacional". "La situación de seguridad en la región hace que el diferendo sea un asunto urgente por resolver", afirmó.

El año pasado Rabat rompió relaciones con Irán denunciando su involucramiento en el conflicto del Sahara al armar y financiar a combatientes del movimiento chiita libanés Hezbolá para asesorar a la guerrilla del Polisario.

(Hezbolá es considerado un grupo terrorista que en Panamá se lo señala como responsable de un atentado en 1994 contra un avión de Alas Chiricanas en el que murieron 22 personas, mayormente ciudadanos israelíes).

La falta de solución al tema del Sahara es lo que ha motivado a Washington a involucrarse de manera directa para poner fin al conflicto -sostuvo el diario financiero- respaldando la dinámica en curso bajo los auspicios de ONU como la opción más segura y económica para llegar a un resultado consensuado.

Dilema de la ONU

Desde 1991 la ONU tiene desplegada en la zona un equipo de 250 soldados que conforman una fuerza  de paz multinacional, de las siete existentes actualmente en África, a un costo de $52 millones anuales. Esa misión está en el dilema de seguir actuando, como propone la ONU, o de concluir sus operaciones dado que no hay avances en el proceso político como argumentan funcionarios de la Casa Blanca. El Consejo de Seguridad  debe decidir en octubre próximo si prolonga la presencia de la fuerza de paz en el Sahara.

Estados Unidos respaldó en abril  una renovación de la operación de mantenimiento de la paz, pero está amenazando con un veto en octubre si la ONU no puede avanzar en la vía política, anticipó el Journal.

"Necesitamos ver un progreso efectivo en la resolución de las causas subyacentes del conflicto para que no sigamos gastando recursos limitados en interminables misiones de mantenimiento de la paz", comentó un  alto funcionario de la administración Trump. "Ni nosotros ni nuestros socios internacionales deberían estar inmersos en  conflictos congelados".

Marruecos, por su parte, ha expresado inquietud porque el cese de la fuerza de paz de la ONU podría crear un vacío peligroso.

Altos funcionarios marroquíes reconocieron que la misión de la ONU es efectiva. “Nadie ha muerto desde el alto el fuego, lo que significa que ésta es la misión de mantenimiento de la paz más rentable del mundo", dijo Nasser Bourita, ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación Internacional, quien advirtió del riesgo de que combatientes del Estado Islámico y Al Qaeda, vinculados a la guerrilla del Polisario, puedan asentarse en la zona.

Papel de Bolton

El Journal aseguró que John Bolton, consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca,  está poniendo su empeño en un plan para resolver el diferendo por el Sahara marroquí apretando los tornillos en la ONU y tratando de obligar a las partes a llegar a un acuerdo.

Los esfuerzos de la Casa Blanca para resolver ese problema africano conllevan riesgos. El fracaso podría avivar el descontento en uno de los pocos focos de estabilidad que quedan en el norte de África, creando nuevas oportunidades para que se expandan el Estado Islámico o Al Qaeda, añadió el prestigioso diario estadounidense.

Por otro lado, funcionarios de la ONU elogiaron en privado a Bolton por motivar a las partes beligerantes a las conversaciones.  "Creo que puede recibir mucho crédito por lo que ha sucedido hasta ahora", dijo un diplomático de la ONU.

La guerrilla  Polisario y su líder Brahim  Ghali –sobre quien pende un proceso ante la justicia española por crímenes de lesa humanidad en los campamentos de esa guerrilla en territorio argelino- reaccionó furiosa ante el informe del Journal.

En una extensa declaración trató de restarle veracidad al artículo acusando al diario estadounidense de “engañar a la opinión pública sin fundamento”. Lo que más enfureció a Ghali, según medios de prensa, fue los señalados vínculos de la guerrilla africana que comanda con el terrorismo internacional.

El Journal informó que en un momento en que la comunidad internacional está trabajando para extinguir los focos de tensión y restaurar la paz y la seguridad, la guerrilla del Polisario representa una seria amenaza para la estabilidad en el norte de África y el Sahel.

Nissenbaum, que visitó la ciudad de Laayoune, de unos 200,000 habitantes, en pleno corazón del Sahara marroquí, comprobó que Rabat ha invertido miles de millones de dólares en el desarrollo de esas provincias. La población del Sahara marroquí es de medio millón de personas.

Después de conversar con disidentes proPolisario, pobladores locales  y los líderes electos por voto popular que gestionan los asuntos relativos a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de esa región, Nissenbaum concluyó que para Washington el inexistente  Estado autodenominado república árabe saharaui democrática es inviable en esa zona.