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26 de Sep de 2020

Mundo

Persisten tensiones entre China e India por zonas fronterizas

Aunque ambos países han tratado de matizar la crisis tras el peor choque militar en 45 años, la retórica dura sigue marcando la agenda bilateral

Este miércoles, Pekín insistió en responsabilizar a Nueva Delhi del choque militar ocurrido el pasado 16 de junio en la frontera de ambos países, y en el que falleció una veintena de soldados indios.

La última guerra entre China e India tuvo lugar en 1962.EFE

Siendo el enfrentamiento más grave de los últimos 45 años, este hizo saltar las alarmas en la región; no solo por tratarse de los Estados más poblados y comercialmente importantes de Asia, sino también porque ambos poseen gran capacidad militar y arsenales nucleares.

Aunque ambos gobiernos han tratado de matizar el asunto, mostrándose dispuestos a resolverlo de manera diplomática, la retórica dura sigue marcando la agenda bilateral, lo que deja poco margen a alguna solución a largo plazo con la disputa territorial sobre la zona de Cachemira.

El control sobre esta región y las diferencias en cuanto a la llamada línea de control actual (LAC, en inglés), son los problemas de fondo tras la última crisis chino-india.

Ante la ausencia de un acuerdo fronterizo definitivo, la LAC es considerada el límite de facto entre los dos países.

“El ejército indio violó su promesa y cruzó la LAC, motivado nuevamente por actividades ilegales, lanzando deliberadamente un ataque provocativo”, denunció el canciller chino Zhao Lijian.

Por su parte, India acusó a Pekín de querer “cambiar unilateralmente el statu quo” en las zonas fronterizas. Al respecto, el primer ministro indio, Narendra Modi, marcó líneas rojas: “Les aseguro que nuestro ejército no dejará piedra sin remover para proteger a la nación, ya sea en despliegue, ataque o contraataque”.

Persisten tensiones entre China e India por zonas fronterizas

El incidente tuvo lugar en la región de Ladakh, que a su vez forma parte del vasto territorio de Cachemira, zona disputada por China, India y Pakistán. Sin solución desde mediados del siglo XX, esta situación ha llevado a conflictos sobre una frontera de más de 4,000 kilómetros, en ocasiones inaccesible e inhóspita.

La historia

Los antecedentes del conflicto tienen sus orígenes en cómo se dividió el mapa de la zona, a voluntad del colonialismo británico a partir del siglo XIX. Al momento de surgir los nuevos Estados indio y paquistaní, estos heredaron una región cruzada por diferencias étnicas y religiosas en las que estos dos países, junto a China, aseguran tener reclamaciones históricas.

Por el control de Cachemira se han dado al menos tres guerras entre Islamabad y Nueva Delhi desde 1947; y al menos una gran conflagración entre China e India en 1962.

Para el analista internacional Txente Rekondo, la disputa está lejos de terminarse, y esta nueva escalada parece complicar una salida política al conflicto, especialmente cuando se está ante intereses casi antagónicos en la región y que mantienen a los pueblos que habitan Cachemira a merced de los intereses geopolíticos.

Persisten tensiones entre China e India por zonas fronterizas

“Desde las maniobras colonialistas que en el pasado diseñaron las fronteras y políticas locales, pasando por las agendas de los nuevos Estados que han surgido posteriormente, la mayor parte de los actores han intentado eliminar cualquier contenido, sobre Cachemira y la región, que no fuera territorial, tomando a los pueblos que viven allí y sus demandas como una parte accidental del paisaje (...) Unos pueblos que continúan condenados a una incertidumbre política, a un abandono económico y a una asimilación cultural”, señala Rekondo.

En la región habitan unos 12,5 millones de personas y viven comunidades musulmanas, hindúes, budistas, sikhs, y otras confesiones religiosas.