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26 de Nov de 2020

Nacional

Gobierno está poniendo a prueba a los trabajadores

Marcos Allen, del Consejo Nacional de Trabajadores Organizado (CONATO), defiende su teoría de que el Gobierno está poniendo a prueba a l...

Marcos Allen, del Consejo Nacional de Trabajadores Organizado (CONATO), defiende su teoría de que el Gobierno está poniendo a prueba a la clase trabajadora del país, porque “no es responsable mantener a los trabajadores con esta inquietud con estos anuncios que no tienen sentido y son irresponsables en este momento”. Son inoportunos porque si lo que se quería era lograr un consenso entre ambas partes, se debió esperar a contarse con un mejor ambiente para la negociación.

“Yo creo que son balbuceos para probarnos y ver si hay una verdadera unidad en el movimiento sindical, o ver si vamos a reaccionar”. Piensa que esto es contraproducente para los mismos empresarios, pues un trabajador que ve como puede perder sus conquistas no va trabajar con el mismo ánimo ni entusiasmo, aparte de que lo único que se logrará es ampliar la brecha existente entre trabajadores y el sector empresarial.

Allen, que dijo no tener más información de la que se ha dado a través de los medios, aceptó que esto se veía venir desde hace tiempo, pero que no ha sido hasta ahora que han aclarado sus intenciones y buscan aterrizar en propuestas que tienden a desmejorar lo poco que les queda a los trabajadores dentro del Código de Trabajo.

“Lo más seguro es que no haya acuerdo entre trabajadores y la dirigencia sindical de todas las centrales, y el Gobierno”. Insistió en que no existe una razón justificada para que a un trabajador que labora horas extraordinarias se le disminuya el beneficio de trabajar más allá de su 8 horas y trasladar esto a la empresa, con el pretexto de que debe ser más competitiva.

"Yo creo que se tiene que ser más creativo, porque si se quiere atraer inversión y ser más competitivo con otros países había otras maneras, en lugar de quitar lo poco que tienen los trabajadores para pasárselo a la empresa”.

De descabellada tildó Allen la explicación que dio el ministro de Economía y Finanzas, Alberto Vallarino, sobre el domingo como día feriado de la semana, porque lo que se plantea es que cualquier día puede ser lo que ahora manejamos como el día de descanso semanal. Esto implicaría que empresa y trabajador tendrían que acordar un día de descanso obligatorio para computarlo como si fuera el día domingo. “Entonces habría una falta de definición sobre cuál sería el día, que para los mismos empresarios podría crear confusión”.

En el caso de que el Gobierno insista en estas reformas, Allen no duda que podrían ponerse muertos en la calle, porque ya ha ocurrido en reformas anteriores. Aún así, no cree que de un plumazo se puedan aplicar los cambios anunciados. Allen está seguro que habrá enfrentamientos porque “no nos queda de otra que defender lo poco que queda del Código de Trabajo del 72”.

La primera batalla, aseguró, tienen que ganarla en el país, “en las calles con nuestros propios trabajadores”, porque si bien hay diferencias entre los distintos gremios sindicales del país, se buscará la unidad y se hará entender a los trabajadores que esta sería una reforma definitiva. De no funcionar estos mecanismos, irán a nivel internacional.

Descartó cualquier acercamiento con funcionarios del Ministerio de Trabajo o del Ministerio de Economía y Finanzas y de la propia Asamblea Nacional, pero no se sentiría sorprendido si los diputados dieran un madrugonazo con estas reformas, ya que por todos es sabido de lo que son capaces y con el desparpajo que lo hacen.

“Una vez que esto se dé en agosto -acotó Allen-, tendremos que reaccionar, pero no se le está haciendo ningún bien al país manteniéndolo 4 meses en esta zozobra y más con el distanciamientoy las diferencias internas entre Gobierno y trabajadores”, concluyó.