28 de Oct de 2021

Nacional

Entre el duelo y la esperanza

La palabra duelo proviene del latín ‘dolus’ que significa dolor. Un duelo es el conjunto de reacciones físicas, cognitivas, emocionales,...

La palabra duelo proviene del latín ‘dolus’ que significa dolor. Un duelo es el conjunto de reacciones físicas, cognitivas, emocionales, conductuales y espirituales frente a la pérdida de algo o alguien. Y uno de los duelos más difíciles son los relacionados con las enfermedades y en el caso particular del cáncer que es un poco más complejo, pues se tiende a vivir un duelo anticipado, asociado al temor de perder la vida y al dolor humano.

Como el duelo un es proceso emocional, generalmente produce una serie de reacciones: la primera es la negación, ira y trae preguntas como por qué a mi, tristeza ( llanto ), miedo ( que voy a hacer), incertidumbres ( que va ser de mis hijos, mi esposo o esposa, mi familia, mis proyectos ).

A través de la ayuda familiar y profesional la expresión de éstos sentimientos da cabida a otras etapas del proceso como la aceptación y la esperanza.

Estas etapas no llevan un orden igual para todas las personas, ni son secuenciales y se puede caer en cada una de ellas más de una vez.

La psicóloga Clínica Elisa Bósquez, describe en lugar de etapas, les llama tareas del duelo. El experto William Worden señala cuatro tareas del duelo: 1. Aceptar la realidad 2. Expresar los sentimientos 3. Colocar la enfermedad en el lugar que le permita continuar su vida. 4. Realizar proyectos y seguir adelante.

No solo el paciente con cáncer vive estas tareas, también las atraviesa su familia y casi nunca coinciden las etapas.

El duelo no es una enfermedad. Es un proceso con altas y bajas. Tampoco es un castigo.

Entender este proceso es vital para comprender y enfrentar la enfermedad. Cada persona vive su duelo de manera personal e individual, y se le debe respetar su derecho a como sentirse. Nunca se puede saber exactamente lo que la otra persona siente y vive ante una situación.

Un aspecto muy importante en el caso del cáncer de mama es el impacto en la autoestima por la pérdida de la imagen corporal, que se hace más compleja cuando se tiene pareja, pues para muchas podría verse como fin, a pesar de que sean mujeres jóvenes, pero cuando en ésta etapa se cuenta con el apoyo emocional de la familia, mayoría de las veces es más llevadera la situación, que requiere más que duelo, ánimo.

Una estrategia que facilita la vivencia de esta etapa de la enfermedad son las redes de apoyo: la familiar, que es vital para éstas personas diagnósticadas con cáncer y también la red social y en el ámbito laboral. Lo que resulta en ese momento es armarse de mucho valor, llenarse de cariño y almacenar mucha paciencia, éstas son herramientas básicas para iniciar la batalla, que como todas se quiere ganar.