Temas Especiales

03 de Feb de 2023

Nacional

Niños gunas, los más bajos

El conteo realizado por el Minsa reveló que 80% de los niños de Guna Yala no tienen la estatura adecuada

Según el VII Censo Nacional de Talla de Escolares de Primer Grado de las Escuelas Oficiales, la estatura promedio de un niño panameño de siete años de edad es de 118.2 centímetros y, la de una niña, de 117.6.

Si se le compara con los resultados del VI censo, realizado en 2007, la medida aumentó 1.5 centímetros para los varones y 1.6 centímetros para las niñas, detalló el documento, divulgado ayer por el Ministerio de Salud (Minsa).

Pero, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el niño varón promedio de 7 años debe medir 121.7 cm y la niña, 120.8 cm.

En el país, el corregimiento comarcal con mayor prevalencia de talla baja fue Wargandí, integrado por gunas.

DETALLES

El VII Censo cubrió 54,897 niños matriculados en primer grado de las escuelas oficiales del país, lo que representa el 99.89% de cobertura.

Para ser medidos, los niños debían tener entre 6 a 9 años y 11 meses y no presentar discapacidades que afectaran su talla.

Inicialmente eran 54,957 escolares, pero se excluyeron 60 por presentar discapacidades óseas, no contar con documentos o por no estar dentro del rango de edad.

Según Eira Vergara de Caballero, jefa del Departamento de Salud Nutricional del Minsa, 8 de cada diez niños panameños tienen una talla adecuada. De toda la muestra, el 84.1% presentó una talla adecuada para su edad, mientras que 15.9% presentó una talla baja.

En promedio, los niños de más estatura fueron los de la provincia de Los Santos, donde los niños varones presentaron una talla promedio de 122.5 cm y las niñas 121.3, por encima de los promedios de la OMS.

En contraste, la talla más baja la tienen los niños de la comarca Guna Yala, con 108.5 centímetros y las niñas, 108, de acuerdo con la nutricionista Elka González.

La especialista precisó que la talla revela el estado nutricional del niño durante los mil primeros días después de su nacimiento.

Caballero, en tanto, celebra que a nivel nacional se redujo la prevalencia de desnutrición crónica. No obstante, señaló que ‘hay un problema severo de desnutrición en las comarcas y Bocas del Toro’.

MEDIDAS ESTATALES

Según el ministro de Salud, Javier Terrientes, el informe sirve como diagnóstico temprano del problema de desnutrición, ya que la baja talla está asociada al consumo inadecuado de alimentos, enfermedades, problemas de agua y saneamiento ambiental.

Tras obtener los resultados del primer censo, realizado en 1982, este ministerio ha monitoreado la incidencia de la desnutrición crónica en el país. Esto ha permitido focalizar y fortalecer los programas alimenticios del Estado.

Flavia Fontes, directora Nacional de Nutrición y Salud Escolar del Ministerio de Educación, indicó que al Estado le corresponde desarrollar programas que permitan mejorar las condiciones de las zonas marginadas. ‘El Ministerio de Educación está muy preocupado por las condiciones de las escuelas en las áreas comarcales y rurales y de las dificultades que tienen los maestros para llegar allá’.