La Estrella de Panamá
Panamá,25º

18 de Oct de 2019

Nacional

Sociedades Anónimas Políticas

En esta reflexión, publicada originalmente el 7 de agosto de 1959 en la columna Camino Abierto, ‘El Patriota' denuncia que los colectivos políticos se habían convertido en sociedades anónimas y los pueblos en mercados de conciencia

En virtud de la reforma electoral que rebajó la cuota de inscripción a cinco mil adherentes, algunos comerciantes han entendido que integrar un partido conlleva la misma metodología de la formación de sociedades anónimas. Se reúnen unos cuantos comerciantes y aportan capitales. No hay entre ellos un accionista mayor, simplemente se prorratean.

Exactamente como si se tratara de una sociedad anónima. No se preguntan entre ellos cuál debe ser el mensaje programático para llegar al pueblo. Sencillamente se interesan únicamente en calcular cuánto cuesta un partido. En la mentalidad de ellos dos gestos simbolizan la formación de un partido en Panamá: meterse la mano en el bolsillo en actitud de sacar para dar y chasquear los dedos como se suele llamar a los perros. En ellos no cabe otra preocupación. ¿Acaso para formar una sociedad anónima hay preocupaciones espirituales? Hay un solo ideal, pero que ellos, por razones prácticas, no denominan ideal sino objetivo. Hay un solo objetivo: formar una sociedad mercantil denominada partido político con el objeto de participar en un proceso electoral a fin de ganar, de inmediato, grandes dividendos. No hay otra aspiración entre ellos. Se trata simplemente de darle curso a sus riquezas para pescar nuevos privilegios y para consolidar sus privilegios económicos ya establecidos.

Estas nuevas sociedades anónimas van a corromper profundamente a nuestro pueblo de por sí ya muy corrompido en sus prácticas políticas. Como en las actitudes comerciales, esas sociedades anónimas políticas no tendrán la misma preocupación por aspectos morales de la política. Se han impuesto una tarea única: comprar cinco mil conciencias panameñas. A partir de la compra, se inscribirá legalmente en el Registro Público (dígase Tribunal Electoral) a la nueva sociedad. Quedan cinco mil panameños con las conciencias vendidas, esto es, quedan sin conciencia, pero comienza a actuar la sociedad anónima en la vida política de la Nación con las ínfulas y privilegios que la Ley otorga a los partidos que, deben estar integrados en virtud de los principios, en virtud de los ideales, en virtud de los programas.

Al llegar las elecciones la sociedad anónima tendrá una Junta General de Accionistas y aumentarán el número de acciones. Esas acciones nuevas serán un poco más específicas y no tan altas como las primeras. Esas acciones estarán distribuidas entre unos señores especiales que en Panamá se denominan Diputados. Esas acciones pagan buenos dividendos: diez mil balboas al año en puro sueldo. Y si hay picardía, inversiones, etc. Es decir, si el alma de la sociedad anónima impera, entonces los dividendos serán mayores aún cuando secretos. En esta nueva emisión de acciones en los días de las candidaturas se reunirá un nuevo capital, no ya para comprar a cinco mil panameños, sino para comprar a toda una República, entonces no se pensará en términos de cincuenta mil balboas sino en cifras de medio millón de balboas para arriba.

La República, en esos instantes electorales, se convertirá en un mercado de conciencias, conciencias sujetas al mejor postor, y los postores hablarán todas las lenguas, desde las hebraicas hasta las patuás, desde la jerga carilimpia de nuestro hombre corrompido, hasta en inglés bárbaro de nuestros habitantes criollos, pero esas lenguas tendrán un denominador común; el dinero, el alma de Mercurio, el corrompimiento.

Definitivamente, aún en Panamá no se ha querido enseñar ni se ha querido aprender las verdaderas virtudes de los partidos políticos. Ahora los partidos son sociedades anónimas y los pueblos mercados de conciencia. ¿Será necesaria una nueva figura, bíblica, rompiendo las sociedades y azotando en los mercados? ¡Creo que sí!

‘Como en las actitudes comerciales, esas sociedades anónimas políticas no tendrán la misma preocupación por aspectos morales de la política. Se han impuesto una tarea única: comprar cinco mil conciencias panameñas',

CARLOS IVÁN ZÚÑIGA GUARDIA

FICHA

Un vencedor en el campo de los ideales de libertad:

Nombre completo: Carlos Iván Zúñiga Guardia.

Nacimiento: 1 de enero de 1926 Penonomé, Coclé.

Fallecimiento: 14 de noviembre de 2008, Ciudad de Panamá.

Ocupación: Abogado, periodista, docente y político

Creencias religiosas: Católico

Viuda: Sydia Candanendo de Zúñiga

Resumen de su carrera: En 1947 inició su vida política como un líder estudiantil que rechazó el Acuerdo de bases Filós-Hines. Ocupó los cargos de ministro, diputado, presidente del Partido Acción Popular en 1981 y dirigente de la Cruzada Civilista Nacional. Fue reconocido por sus múltiples defensas penales y por su excelente oratoria. De 1991 a 1994 fue rector de la Universidad de Panamá. Ha recibido la Orden de Manuel Amador Guerrero, la Justo Arosemena y la Orden del Sol de Perú.