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25 de Feb de 2021

Política

Una mujer de equilibrio

PANAMÁ. Ser médico psiquiatra, madre de una niña de 10 años y hermana de una de las líderes políticas más influyentes del país no parec...

PANAMÁ. Ser médico psiquiatra, madre de una niña de 10 años y hermana de una de las líderes políticas más influyentes del país no parece una tarea fácil, no obstante Juana Herrera a sus 49 años, dice haber aprendido a llevar su vida con “gran equilibrio”.

Aunque su profesión suele ser considerada poco atractiva, Herrera señala que el estudio de la salud mental le ha permitido poner en práctica las técnicas adecuadas para poder sobrellevar ese estilo de vida tan ajetreado.

MUJER DE VOCACIÓN

Desde muy joven, la hermana de la candidata presidencial Balbina Herrera, se caracterizó por ser devota del estudio y por formar parte de diversas organizaciones. Tantas, que algunos podrían considerar que no tenía vida propia.

“Luego de graduarme y estudiar varias especialidades fui escogida como la primera directora del Centro de Prevención de la Salud; así como representante del Conapred (de prevención de delitos relacionados con drogas) y de la ANCEC”, dijo luego de desplegar un amplio currículum profesional que da fe de su vocación de servicio y su compromiso con la detección temprana de enfermedades como el cáncer de seno, el de próstata y el cérvix uterino.

Pero, además de ser una mujer ligada a la medicina y a las campañas de prevención, Juana es miembro voluntario del Cuerpo de Bomberos de Panamá, una faceta que según confesó no muchos conocen de su persona.

HERMANA INCONDICIONAL

Aunque la política ha provocado algunos cambios en el itinerario de su pequeña familia y en su carrera profesional, Herrera dice que no se siente incómoda y asegura que seguirá acompañando “en las buenas y en las malas” a Balbina, con quien se ha compenetrado aún más, a tal punto, que desea que la acompañe en el Despacho de la Primera Dama de ganar los comicios de 2009.

Casualmente, el parecido físico entre ambas le hace aún más cercana a su hermana, con quien la comparan constantemente.

En ese sentido, Juana nos narró sonriente una de sus anécdotas. “En una ocasión Virgilio Periñán, cuando era pretendiente de Balbina, me gritó en la universidad ¡hola mi amor!.. obviamente me había confundido con mi hermana”, cuenta entre sonrisas y agrega: “algo que sucede aún más en tiempo electoral”.

“Solo en una ocasión le dijeron a ella ¡Hay va la doctora...! A mí me causó mucha gracia, ya que por una vez no me tocó a mí”, expresó.

SU SELLO PERSONAL

Por su sencillez y carisma, la doctora Juana se ha ganado el cariño de sus allegados, no sólo por poseer una personalidad interesante, sino por la paz que transmite con el tono suave de su voz y sus mensajes motivadores, especialmente enfocados hacia la juventud.

Aunado a ello, proyecta ideas que pretenden dejar huellas en la sociedad que ha servido por más de 20 años. “Espero que la gente me recuerde como una defensora de los valores”, destacó antes de que un grupo de activistas de la campaña BH’09 empezaran a llegar a su despacho en la sede del Partido Revolucionario Democrático, como parte del equipo de campaña, que últimamente se ha convertido en su segunda casa. Una oficina cerca a la de su hermana. ¿Será algo profético?