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25 de Jan de 2021

Política

Bosco Vallarino en la cuerda floja

PANAMÁ. Las cosas se pusieron color de hormiga para el candidato a la Alcadía capitalina, Bosco Ricardo Vallarino. Luego de una semana...

PANAMÁ. Las cosas se pusieron color de hormiga para el candidato a la Alcadía capitalina, Bosco Ricardo Vallarino. Luego de una semana que lo tuvo al borde del infarto por las revelaciones en el tema de su ciudadanía norteamericana, ayer no bajó los decibeles: el fiscal electoral Boris Barrios solicitó su inhabilitación de ciudadanía, fundamentando la solicitud en el hecho de que Vallarino adoptó la nacionalidad norteamericana, lo cual según la Constitución, le suspende los derechos ciudadanos como panameño. Es decir, esta revelación convierte su candidatura en ilegal, lo que podría cambiar el panorama electoral a menos de un mes de las elecciones.

“Nosotros hicimos las consultas pertinentes a las autoridades en Miami y Washington”, informó Barrios, expresando que en Washington se le informó que el candidato a alcalde no ha solicitado la renuncia, trámite que requeriría de mucho tiempo para poder desarrollarse.

El fiscal electoral también agregó que dentro de las investigaciones y documentación recabada no se registra que la solicitud de Vallarino se diera por razones de consanguinidad, la única vía que la justicia aprueba para tener ”la doble”. Mientras el mundo parece caerse ante sus narices, Bosco promete dar pelea.

LA DOCTRINA SUAREZ

“¿Dónde estoy yo? ¿Dónde vivo yo? Renuncié tácitamente a la ciudadanía de Estados Unidos hace años. Cuando regresé y me reestablecí acá. Cuando consideré que la democracia estaba reestablecida”.

Vallarino se encuentra sin salida y apela a la emoción, a la lucha civilista, a sus años de resistencia. Incluso a una doctrina de 1911 , llamada Suárez, que dicen sus abogados, le permite mantener ambas ciudadanías. “Eso es falso, es anterior a las reformas de la Constitución, y su candidatura es inconstitucional”, dice Edgardo Molino Mola, ex magistrado de la Corte. Mientras tanto nadie termina de creer que las cosas hayan llegado tan lejos. El Tribunal Electoral deberá decidir al respecto. Aceptar los cargos sería también aceptar su incapacidad: faltan tres semanas para las elecciones y no saben qué candidatos están aptos para ser elegidos.