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08 de Apr de 2020

Política

‘Halón de oreja’ para Luis Barría

PANAMÁ. Emulando al presidente Ricardo Martinelli, Luis Barría, director del Registro Público, también llamó a los medios para hacer un...

PANAMÁ. Emulando al presidente Ricardo Martinelli, Luis Barría, director del Registro Público, también llamó a los medios para hacer una denuncia pública.

Denunciaba la subasta supuestamente irregular de una propiedad de la institución a su cargo. Según Barría, la antigua sede del Registro Público que estaba ubicada en un terreno de 1,976.92 metros cuadrados y un área de construcción de 4,759.30 metros cuadrados no cumplió con los procedimientos requeridos.

Pero, todo indica que Barría, literalmente “se disparó solo”, porque no consultó con sus superiores jerárquicos sobre su decisión de hacer el show.

EL REGAÑO

Ese mismo día, Barría fue llamado por el presidente, y ayer tuvo que ir al Palacio de las Garzas a dar cuentas de por qué no consultó primero.

Pero al margen del llamado de atención que recibió —el primero a un alto funcionario de la actual administración— Barría ahora enfrenta la riposta del empresario Nidal Waked, quien publicó un anuncio en los periódicos explicando cómo se subastó la finca que era antiguamente la sede del Registro Público.

No obstante, Barría en su denuncia pública hacia constar que el proceso fue irregular porque la firma del ex ministro de Economía y Finanzas Héctor Alexander no corresponde con la firma que aparece en el contrato.

Lo que no averiguó Barría es que quien firmó el contrato fue José Simpson, entonces viceministro de Economía con la autorización de Alexander.

Simpson por su parte, aseguró que no hubo tal falsificación de la firma del ex ministro de Finanzas Alexander.

Después de armar el show y alborotar a los medios, por las supuestas irregularidades en la venta del edificio del Registro Público, todo parece indicar o que le prohibieron hablar del tema o que el regaño lo enseñó a ser más cauteloso.

Prueba de ello es que este medio intentó localizarlo para conocer su versión pero resultó infructuoso.