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29 de Oct de 2020

Política

Vicepresidente Varela se queda, no renunciará a su cargo

El vicepresidente de la República, Juan Carlos Varela, reaccionó este sábado 12 de mayo en contra del presidente de la Nación Ricardo M...

El vicepresidente de la República, Juan Carlos Varela, reaccionó este sábado 12 de mayo en contra del presidente de la Nación Ricardo Martinelli.

Varela, presidente del Partido Panameñista reveló que no dejará el puesto como vicepresidente de la República. “A mí me eligió el pueblo panameño, y no le voy a dar la espalda al pueblo que me eligió, hasta el 30 de julio del 2014 seré el vicepresidente constitucional de la República de Panamá, si Dios me da la vida y la salud”, aclaró.

Esto a raíz, que el presidente Martinelli, le solicitó que renunciara a su cargo como vicepresidente de la Nación. Hecho que se llevó a cabo en dos ocasiones el 9 de mayo y luego por medio de una conferencia de prensa emitida por la vocera del gobierno, Taisha Nourse, el 10 de mayo.

Varela también aclaró que cómo una persona que lo bota de su gobierno, ahora se queja que no trabaja para su gobierno, y reitero que él trabaja sólo para el pueblo panameño defendiendo la democracia, luchando por la transparencia en el manejo de los fondos públicos.

En medio de la pugna política, manifestó que parte de su inasistencia a las actividades que se le asignaron, fue por defender los derechos del pueblo y no por incumplimiento como mencionó el jefe de estado.

Por parte de la Presidencia, al vicepresidente se le asignaron 14 obligaciones tanto nacionales como internacionales, pero este sólo acudió a una, Varela aún tiene dos por confirmar una de ellas en Puerto Rico y la otra en Azerbaiyán (país euroasiático).

El gobierno, en un informe, comunicó que en 28 sesiones del Consejo de Gabinete el panameñista sólo asistió a tres.

Varela y Martinelli están peleados desde agosto del 2011, cuando este último destituyera a su exaliado del cargo de canciller de la República.

Tal es la tensión, que Martinelli recurrió a los tribunales, poniendo en su contra una demanda civil, 'por daño moral' y le fija una cuantía de reparación por 30 millones de dólares.