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09 de Apr de 2020

Política

Independientes, la ilusión electoral

PANAMÁ. El proceso electoral ha puesto a prueba la fórmula de candidaturas independientes, y con cizaña parece haberlas quebrado. El mét...

PANAMÁ. El proceso electoral ha puesto a prueba la fórmula de candidaturas independientes, y con cizaña parece haberlas quebrado. El método ‘democrático’ de las postulaciones ha empezado a desvanecerse, al ritmo de los reclamos de igualdad con los partidos políticos y de lagunas profundas en la ley electoral.

Juan Jované es un ejemplo simbólico. Su postulación presidencial pende de una decisión que tomen los magistrados del Tribunal Electoral (TE) sobre una materia jamás vista, que carece de directrices y ha dejado ver muchas fallas.

El economista pide el tercer espacio en la terna presidencial apartidista, tras la inclusión de Gerardo Solís —el que más firmas validó para una candidatura independiente— en la nómina de Juan Carlos Navarro.

Eso, explican abogados como el exmagistrado Guillermo Márquez Amado; y el vicepresidente del Colegio Nacional de Abogados, Juan Carlos Araúz, sería una renuncia tácita, que le da a Jované el derecho de espacio en la papeleta.

‘Solís no tiene que renunciar... y ese vacío entre los independientes podría ser llenado’, argumenta Márquez Amado.

El TE, en contraste, asegura que una renuncia tácita no aparece en su diccionario, por lo que no puede actuar en función de ello. ‘No encontramos norma legal ni reglamentaria que (la) contemple’.

La dimisión de facto es apenas uno de los baches de las reglas del juego de los próximos comicios. La reglamentación de las elecciones no establece con claridad si es o no obligatorio que haya tres candidatos. La norma no encuentra formas de frenar la filtración de los partidos en las candidaturas libres ni disipa las grietas de la relación independientes-militantes en colectivos.

Idalia Martínez, ex precandidata a representante en San Miguelito, le da vida a esta interrogante.

Después de conseguir las firmas mínimas para ser postulada en el corregimiento Amelia Denis, el TE la echó para atrás porque parte de sus firmantes, se unieron después a partidos políticos, por lo cual fueron descartados.

UN PROYECTO ‘CARNADA’

La independencia de los candidatos solo fue la excusa para reformar un Código Electoral que prometía acomodar el transfuguismo y los intereses partidistas. Y ahora el sistema político padece los efectos de ese objetivo paralelo.

Desde esa mirada, figuras de la sociedad civil entienden por qué hoy hay tantas disyuntivas sobre las candidaturas apartidistas.

‘La Asamblea Nacional no ha tenido nunca el interés de analizar proyectos que no beneficien a sus diputados o sus partidos políticos’, expresa sin titubear Roberto Troncoso, exmiembro de la Comisión Nacional de Reformas Electorales (CNRE).

El Colegio de Abogados cree que una vez se solucione el asunto Jované, el TE deberá enfocarse en ‘moldear’ el sistema de independientes, para que ellos puedan participar en igualdad de condiciones con los partidos políticos en los próximos comicios.

El compromiso, deja ver, es además que con el país, con los lineamientos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. El organismo propone, de hecho, que ‘las candidaturas independientes pueden regularse de manera que faciliten y amplíen el acceso al derecho a ser votado’.

Con el peso de la situación, la sociedad civil se prepara para llevar reformas a la mesa. ‘Hay anomalías en el Código, y que no están dando respuestas’, emplaza Troncoso. La CNRE deberá ser convocada tras el cierre oficial del proceso electoral en el que el país ensayó el mito de la independencia política partidaria.