La Estrella de Panamá
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22 de Oct de 2019

Política

Yanibel Ábrego encabeza la nueva coalición para presidir la Asamblea

Diputados de Cambio Democrático postularán a Yanibel Ábrego como candidata a la Presidencia de la Asamblea Nacional.

Las pugnas internas y las polémicas entre los integrantes de las diferentes bancadas legislativas inclinarán la balanza hacia el lado del oficialismo y provocarán que el 1 de julio se logre, como pocas veces, que un aspirante llegue a la Presidencia de la Asamblea Nacional con el apoyo de diputados de todas las bancadas, pero paradójicamente, sin el aval de las dirigencias de sus respectivos partidos.

Aunque las negociaciones llevan semanas desarrollándose en secreto, poco a poco han trascendido las conversaciones. La Estrella de Panamá conoció ayer que por el momento Yanibel Ábrego es la propuesta con mayor opción de triunfo.

Aunque, como dijo ayer la diputada independiente Ana Matilde Gómez en la Asamblea, ‘de aquí al sábado las cosas pueden variar'.

Ábrego será postulada por sus propios copartidarios de Cambio Democrático (CD), pero los que pertenecen al grupo de los denominados ‘disidentes' que se han rebelado a Alma Cortés, la persona que Ricardo Martinelli, preso en Miami, ha encargado como presidenta del partido.

Jorge Iván Arrocha, diputado del panameñismo, reconoció que en efecto el oficialismo apoyaría a Ábrego, pero que harán un pronunciamiento oficial al respecto en el cual se informará, además, quiénes serán los candidatos a la vicepresidencia que completen la nómina oficialista.

PANORAMA LEGISLATIVO

La Asamblea Nacional se enfrenta a un complejo escenario en el cual las bancadas están atomizadas. El CD está divido en al menos dos fracciones, mientras que en el PRD cada día surge un nuevo grupo, lo que impide que funcionen como bloques que caminen en una misma dirección o coordinados.

En el CD, por un lado está el grupo de los ‘leales' a Ricardo Martinelli que siguen la línea dictada en la reunión de junta directiva del 27 de junio. La propia Marta Linares de Martinelli ha circulado una nota en la que la junta directiva establece que la candidata del partido será Mariela Vega, diputada de Los Santos. En el documento se dicta el mandato a apoyar a Vega y se rechaza cualquier acuerdo que lleve a que ésta ceda su candidatura. El acuerdo lo apoyan al menos 9 de 25 diputados.

Los restantes 16 diputados del CD que están en el grupo de los ‘disidentes' se van con la propuesta oficialista y apoyarán a Ábrego.

FRACCIONES PRD

Si en el CD la división es marcada, en el PRD la situación es todavía más grave. Fuentes internas revelaron a La Estrella de Panamá que lo que antes eran dos grupos se han multiplicado y ahora son cuatro, lo que hizo muy difícil que se pudiera encontrar un acuerdo sobre la propuesta para el 1 de julio.

Está el grupo que se denominó ‘los seis del solar', que lideró Pedro Miguel González y que se mantuvo aliado con el panameñismo y propició que el veragüense Rubén De León estuviera dos años seguidos en la Presidencia de la Asamblea.

Además, está el grupo que se mantiene cuadrado con Benicio Robinson, conocido como el de ‘línea dura'.

De estos dos grupos surgen otros dos. Un grupo de rebeldes, entre los cuales están Rosa Canto, Samir Gozaine y María Delgado, que sienten que han recibido muchas promesas incumplidas.

Finalmente, hay otro que apoya a Robinson, pero no son de línea dura, entre los que están Alfredo Pérez, Iván Picota, Agustín Guardia y Crescencia Prado.

COMPETIR PARA PERDER

La bancada del PRD, en reunión con el colectivo, se decidió el miércoles pasado por Carlos Alberto Motta como la persona que postularán a la presidencia. Así lo manifestó incluso Benicio Robinson, presidente del partido, en un mensaje que envió a través del Twitter .

Sin embargo, quienes participaron en la reunión no descartan que esta decisión sea negociada o que incluso algunos decidan rebelarse y no la apoyen.

No sería la primera vez que el PRD, al igual que otros partidos, postulan a un candidato aunque saben que no reunirán los votos suficientes para lograr el triunfo. La intención es mantener su independencia.

LOS VOTOS LEGISLATIVOS

El grupo de los leales a Martinelli suma nueve diputados, mientras que los disidentes del CD son 16.

En el caso del PRD, son 25 votos.

Los panameñistas son 16 más uno del Partido Popular y dos Molirena. Al sumarse los 16 disidentes del CD, Yanibel Ábrego contaría con 35.

VOTACIÓN 1 DE JULIO

La elección de la nueva junta directiva debe realizarse en la sesión de instalación del 1 de julio. El nuevo presidente se escogerá por mayoría simple. Es decir, la mitad de los que estén presentes en el hemiciclo legislativo al momento de la votación. Así lo establece el artículo 4 del Reglamento Interno de la Asamblea que es Ley de la República.

La ausencia de algún diputado podría ser una manera ‘discreta' de apoyar la candidatura de Ábrego, no se descarta que sea alguna técnica legislativa que puedan utilizar algunos.

Igualmente, podrían enviar a sus suplentes con el fin de evitar la responsabilidad de votar por la propuesta oficialista.

¿QUIÉN ES YANIBEL?

Yanibel Ábrego es diputada por el circuito 8-2, distrito de Capira, provincia de Panamá Oeste. Llegó por primera vez a la Asamblea Nacional en 2014 como diputada independiente y luego saltó a las filas de CD. Se espera que el próximo periodo se postule de manera independiente.

Ya Martinelli ha dado muestras de apoyo a un político del CD de nombre Eric Ardila por el circuito 8-2 de Capira.

‘EL PRD DEBE JUGAR UN VERDADERO PAPEL OPOSITOR'

No importa si el Partido Revolucionario Democrático (PRD) y su bancada legislativa pierden o ganan las elecciones de la Junta Directiva de la Asamblea Nacional, lo importante es que se dediquen a jugar el papel opositor que les corresponde, tal y como lo dispuso el pueblo panameño en las pasadas elecciones, dijo Gerardo Solís, quien aspira a ser candidato presidencial del colectivo opositor.

En un sistema democrático, le corresponde a una fuerza política estar en el poder y a otra estar en la oposición para hacer el contrapeso que se requiere para mantener el balance en un sistema de gobierno presidencialista como el de Panamá.

En opinión de Solís, lo mejor que pudo hacer la bancada legislativa del PRD es postular a su candidato propio y enfrentar al oficialismo. Además, reconoció que la elección de Carlos Motta fue producto de una reunión de la bancada con la máxima dirigencia del colectivo, tal y como corresponde.

Según Solís, las bases del PRD están solicitando que la bancada legislativa juegue un papel de un grupo oositor enérgico.

De hecho, las bases del PRD han convocado a una conferencia de prensa para la mañana de hoy, en la cual van a solicitar a la dirigencia del colectivo que esté atenta al comportamiento que tendrán mañana, 1 de julio, los diputados del partido al momento de ejercer su voto.

En conversación con La Estrella de Panamá , Solís reconoció que en los últimos años la bancada legislativa del partido no ha jugado un papel de oposición firme.

A juicio del dirigente político, lo primero que deben hacer los diputados del PRD a partir de que inicien las sesiones ordinarias es presionar para que se logre la aprobación de una Ley de Contrataciones Públicas, pues de esta forma habrá un Estado que funcione con verdadera transparencia. En la medida que esto se logre, añadió, se podrá contar con un mejor uso de los fondos estatales.

Entonces habrá más recursos para construir escuelas, carreteras, puentes y demás obras que necesite el país.

Además, deben contribuir a enrumbar al país desde el punto de vista institucional, pues al tener instituciones como la Corte Suprema de Justicia más fuertes e independientes, se puede lograr que exista un Órgano Judicial íntegro y con libertad de actuar, e investigar a los que han abusado de los fondos públicos, tanto en el pasado gobierno, como en el actual, pues, dice Solís, no conoce que se haya juzgado a ningún miembro de este gobierno por algún abuso cometido en el ejercicio de los cargos públicos y no es posible que todos los delitos se cometieron en la pasada administración.

Solís apunta que hay que garantizar que cualquiera que haya cometido un delito o atentado contra los fondos públicos, sea juzgado.