La Estrella de Panamá
Panamá,25º

13 de Oct de 2019

Avatar del Modesto A. Tuñón F.

Modesto A. Tuñón F.

Columnistas

Dos laúdes en concierto

Argelia, Túnez y Francia coinciden en varios aspectos, a pesar de sus orígenes diversos. Geográficamente comparten costas en el Mediterráneo.

Argelia, Túnez y Francia coinciden en varios aspectos, a pesar de sus orígenes diversos. Geográficamente comparten costas en el Mediterráneo. Fueron parte de las extensas tierras de los conquistadores romanos. El país europeo mantuvo un estado de colonia o protectorado en estos territorios de ascendencia árabe al norte del continente africano. A mediados del siglo XX lograron sus respectivas independencias.

Hubo una influencia francesa sobre la cultura de ellos; la lengua gala es hablada por un amplio sector de la población y constituye la segunda en importancia, luego de la materna. Aunque las tradiciones musicales son tan diferentes de uno y otro lado de las orillas de este mar, cada vez hay un mayor vínculo entre grupos, cantautores y experiencias que incluso llegan a la esfera tecnológica y creativa.

Es en ese contexto como puede comprenderse la relación de los intérpretes del laúd, Jean Pierre Smadja, de origen tunecino y Medhi Haddab, argelino. El primero con formación de ingeniería en sonido y el otro, cantautor. Ellos formaron un dúo desde 2002, Du Oud, con la finalidad de lograr experimentar con los acordes de este instrumento y alcanzar nuevas dimensiones acústicas y melódicas.

El laúd –de la palabra árabe al-ud, una de cuyas acepciones es madera. Se maneja como una guitarra, pero de caja de resonancia abombada y se ejecuta con ambas manos; una lo sostiene y la otra pulsa. Posee partes semejantes a aquella; es decir, cuerdas (dobles), trastes, mástil, clavijas, diapasón—, pero no cuenta con un puente. La parte trasera del cuerpo, suele ser muy ornamentada con motivos y diseños moros.

Esta agrupación Du Oud se presentará este jueves 28 de marzo en el Ateneo de la Ciudad del Saber, bajo el auspicio de World Music Panamá 2019 y corresponde a su segundo concierto del año. El grupo ha desarrollado una amplia gira que incluye varios continentes. Al final de 2018 estuvieron en Taiwán, Bélgica y desde febrero recorren Tailandia, India, Australia y luego irán a Portugal.

Smadja estudió en la Escuela Nacional Superior Louis Lumiere; vive en Francia. Desde un inicio de su carrera, se impuso lograr transformaciones en el jazz con una técnica ecléctica y alcanzó algunas muestras de ello, con su primer disco y el grupo que logró armar, Tatoom. A inicios de la primera década del siglo XXI preparó otra obra, Equilibriste y allí fijó su perfil artístico.

Posteriormente, se encontró con Haddab, integrante de los conjuntos Speed Caravan y Ekova, cantautor y también ejecutante del laúd. Ambos realizaron una gira mundial y produjeron Wild Serenade. Este fue distinguido con varios premios, incluidos uno de la estación BBC de Londres por su impacto internacional. Posteriormente vinieron Take it and drive, Sakkat, Selin, Spleen y finalmente Solotronic, una compilación de su trayectoria sonora.

Dos laúdes que se juntan con la finalidad de intercambiar toda una tradición e insertarse en el ámbito de la improvisación, la síncopa, la mezcla de registros que no suelen estar en el nivel tonal de estos, constituye todo un reto. Es un viaje de lo ancestral; refleja los recorridos de tribus por los campamentos a través del Magreb y las arenas hasta llegar a espacios eléctricos, donde las pantallas registran la intensidad a través de flechas y picos coloridos.

Cada uno de ellos proyecta las pulsaciones con una fuerza particular, que busca hacer ese trayecto y que hace que la audiencia se sienta atraída hacia el influjo de las piezas. Los estilos se entrecruzan y se escucha rock, tecno, break dance y modalidades que les convierten en singulares por la matriz armoniosa que inunda la sala.

Ahora en el Ateneo de Ciudad del Saber tenemos la oportunidad de escuchar a Du Out. Hay que asistir mañana.

PERIODISTA