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13 de Dec de 2019

Antonio Saldaña

Columnistas

El agua potable, la privatización y el 'buen gobierno'.

"El problema no es simple sino complejo y no se reduce al aumento de las tarifas o si se privatiza o no la institución del agua potable. Sino, cómo se reestructura el IDAAN para convertirlo en una empresa pública eficiente y eficaz"

La crisis estructural del IDAAN se puso de relieve por enésima vez en la opinión pública panameña, en virtud de la suspensión -por más de una semana- del suministro de agua potable en el distrito de Arraiján, afectando a una población estimada en más de 200 mil personas debido a la reciente avería de un transformador de la planta potabilizadora de Laguna Alta de Arraiján, empresa privada que produce el agua potable que se distribuye en ese distrito de la provincia de Panamá Oeste.

El problema no es simple sino complejo y no se reduce al aumento de las tarifas o si se privatiza o no la institución del agua potable. Sino, cómo se reestructura el IDAAN para convertirlo en una empresa pública eficiente y eficaz, tipo Autoridad del Canal de Panamá y, esta tarea estratégica la debe encarar con voluntad política el “buen gobierno” del Excelentísimo señor Laurentino Cortizo Cohen, Presidente de la República de Panamá, si quiere trascender y que se le recuerde bien.

En todo el país, se producen aproximadamente 600 millones de galones de agua potable diarios, el consumo promedio por persona es de 376 litros, unos 99 galones diarios. Según cálculos conservadores se pierde -“liqueo”-  20% de la producción de agua potable. Pero también el agua potable se vende de forma subsidiada por el IDAAN, porque mientras el costo promedio de producción del millar de galones de agua es de ochenta y dos centavos (B/0.82), la institución del agua potable le compra a la ACP (Planta potabilizadora de Miraflores) a ochenta y cinco centavos (B/0.85) por millar de galones y a la susodicha planta potabilizadora de Laguna Alta de Arraiján (propiedad privada) a un dólar con setenta centavos (B/1.70) el millar de galones y vende al usuario final a un precio, aproximado de ochenta centésimos de balboa (B/0.80). ¿Dónde está la eficiencia de la producción privada? ¿”Negociado, colusión, cohecho o contrato “leonino”?
Pero lo más escandaloso, es el “negocio redondo” que llevan a cabo algunas “embotelladoras” de agua. Compran al IDAAN a un precio no mayor de un balboa con veintitrés centésimos (B/1.23) el millar de galones y “producen” diez mil botellas (De 355 mililitros cada una) cuyo precio al detal va de cincuenta centavos a un balboa por unidad.

Bingo!

Por otro lado, y volviendo a la coyuntura de la provisión de agua en Arraiján, todos los panameños debemos hacernos, entre otras, las preguntas siguientes: ¿Cuánta afectación causó -la empresa privada de Laguna Alta de Arraiján- a decenas de miles de panameños humildes del sector oeste o de una parte de la Provincia de Panamá Oeste? ¿Cuántos miles de galones y cientos de miles de botellas de agua compró el gobierno a la empresa privada, para paliar la deficiencia de la propia propiedad privada? ¿El contrato prevé el pago de daños? Pues, no. Según la flamante Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP), el inconmensurable daño producido a los pobladores de Arraiján, a la planta potabilizadora de Laguna Alta de Arraiján de propiedad privada, tan solo le causará el pago de una irrisoria multa que oscila entre mil dólares a un millón de balboas.

En conclusión, gran parte de las actividades (producción y comercialización) del IDAAN, desde hace varios años están privatizadas. El excesivo consumo de agua es otro problema, como, por supuesto, lo es el de las tarifas. Pero, sobre todo, el mayor problema del IDAAN es su estructura organizacional, se requiere una reingeniería total, tomando en cuento que el “vital líquido” es un recurso estratégico para nuestro país que salta a la vista: Para el consumo humano y el funcionamiento del Canal. ¡Así de sencilla es la cosa!

EL AUTOR ES ABOGADO Y ANALISTA POLÍTICO.