“¿Qué es lo que le impide venirse? ¡Que se venga! ¿Cuál es problema, pues? Lo que tienen es un show para ver cómo generan una campaña de intriga”, dijo...
- 10/04/2020 00:00
Desafíos y lucha
Laurentino Cortizo ha hablado al país. Ha mantenido un lenguaje didáctico, afable, cordial, como quien prepara a una comunidad para una larga batalla, en la que el sacrificio es de todos, la lucha también y en consecuencia, los reveses y la gloria.
El presidente ha sido franco, nadie sabe cuándo terminará la pandemia, que en Panamá aún no alcanza su punto más alto, y cada día se incrementa el número de infectados, los fallecidos ya pasan de los 60 y los nuevos casos por día ya están en centenar y medio. Todo un desafío.
Pero Cortizo exhibe una decisión de combate con la certeza de que “saldremos adelante”, mientras subraya el trabajo de su equipo, “un buen equipo”, ha dicho, que ya por enero advertía en boca de su ministra de Salud, Rosario Turner, que el coronavirus llegaría a Panamá y, en consecuencia, comenzaron a tomar providencias.
Julio Sandoval, médico que dirige el equipo de intensivistas, ha asegurado este lunes que, de no haberse tomado esas providencias, el país tendría, por lo menos, mil 400 casos más de los registrados hasta ahora.
Lo cierto es que, reconocido por la Organización Panamericana de la Salud y la misma ONU, Panamá ha ido siempre un paso adelante, desde antes de que apareciera el primer caso el pasado 9 de marzo, las autoridades comenzaron a conminar a la población para que permaneciera en sus casas y se inició una campaña preventiva de aseo de manos y distanciamiento social.
Al final, la cuarentena total, que en boca de Cortizo, no se sabe cuándo será levantada, el Gobierno trabaja en el hoy, para lo cual ha puesto en marcha, desde el sábado último, un plan llamado Panamá Solidario, dirigido a garantizar alimentos y recursos a 1.3 millones de panameños que viven en pobreza y extrema pobreza.
Reto inédito en la historia del país, transcurre en medio de los esfuerzos organizativos y de distribución, considerando la estructura política nacional, el apoyo de la Fuerza Pública, y la dirección científica del Ministerio de Salud.
Pero, como es típico en Panamá, al programa también lo acompaña la crítica sana y productiva, y otra que no lo es tanto, mientras equipos encabezados por “delegados de la Presidencia”, e integrados por las juntas comunales, las alcaldías, los ministerios y voluntarios se despliegan por el territorio nacional. El reglamento del programa rechaza su politización y “los que quieran politizarlo mejor es que se retiren”, ha dicho el presidente.
Y es que Nito Cortizo está convencido de que Panamá es un país de gente buena y noble, por lo que en su conferencia de este martes destacó el desprendimiento de panameños que, al recibir las bolsas de comida o los bonos solidarios, han preferido renunciar a ello para dárselos a otros, que emprender el tradicional “juegavivo”, de algunas personas.
Pero los grupos vulnerables solo son una parte de la preocupación que anima al Gobierno de Cortizo. En su intervención en la televisión, ante periodistas de todos los canales, habló de la clase media, esa que, si bien tiene pequeños negocios y deja la piel en cuanto trabajo desempeña, carece de recursos suficientes como para soportar lo que se prevé.
“No vamos a dejar a nadie atrás”, dijo, y es que la Comisión Económica hace estudios al respecto, en un reto contrarreloj, porque como dijo el jefe de Estado, la pandemia ha desarrollado tal preocupación que “una hora, parece un día, un día una semana, y una semana meses”.
Los periodistas le preguntaron sobre una licitación supuestamente irregular en la Caja de Seguro Social, y certero señaló, que el caso será investigado.
Por el momento los estragos de la pandemia, que se reflejan en el cierre de la mayoría de los comercios, en una reducción sensible de los ingresos del Estado y en una afectación directa a los principales pilares de su economía, se encaran a partir de la recurrencia a una infraestructura en la que aparecen un numero plural de hoteles, instalaciones de terapia física y la construcción de un hospital modular que debe estar listo para el 20 de abril próximo. ¿Por qué todo esto?
Porque nadie conoce el alcance del problema ni cuándo los que ahora son pacientes domiciliarios tendrán que asistir a esas instalaciones para no poner en riesgo a sus familias.
Contra la tarea actúa un déficit de hospitales y camas que, irónicamente, pudo ser resuelto en el quinquenio pasado, pero el presidente de turno detuvo la construcción de siete hospitales y una ciudad hospitalaria, por razones que aún no se explican.
Cortizo no solo habló del drama que vive el país, se le vio empoderado, en control de la situación y así enfocó las medidas que se contemplan para reactivar la economía una vez haya pasado la tragedia, a partir de las potencialidades con que cuenta Panamá.
Panamá -dijo- es el país que tiene la mejor conectividad de la región, es el “hub” de las Américas, por cuyo aeropuerto pasan mensualmente un millón 500 mil pasajeros; cuenta con un canal que conecta a mil 700 puertos de 160 países en 144 rutas marítimas.
“Es el 6 % del comercio mundial que pasa por el canal de Panamá”, enfatizó el líder panameño.
Ante un mapa del país explicó cómo se llevan a cabo las gestiones de Gobierno, y conminó a la población a respetar la cuarentena total que dirige el Ministerio de Salud.
La intervención de Cortizo no dejó duda del esfuerzo y el empeño en que se encuentra su Gobierno ante la pandemia, la visión a futuro con que cuenta, pese a que en medio de la “guerra” parecen haber algunos sectores que no dejan de halarle la basta del pantalón. “Nadie nos va a desviar de nuestro propósito”, ha dicho en reiteradas ocasiones el presidente panameño. (JBV)