Temas Especiales

24 de Oct de 2020

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Escenario político hacia el 2014

Para algunos probablemente es muy temprano para realizar un ejercicio político de esta índole; sin embargo, es necesario comenzar a plan...

Para algunos probablemente es muy temprano para realizar un ejercicio político de esta índole; sin embargo, es necesario comenzar a plantear no solo la realidad actual sino buscar los diferentes escenarios que puedan debilitar o fortalecer a quienes tengan aspiraciones presidenciales en el 2014. Es obvio que todo irá cambiando en la medida en que los actores políticos vayan cometiendo aciertos y desaciertos.

Por aquello de la ‘alternabilidad’ en el poder que se ha dado en lo que algunos denominan la ‘nueva democracia’ en nuestro país, son muchos los que piensan que sea quien sea el candidato de oposición, el electorado lo favorecerá mayoritariamente. Si esta premisa fuera del todo cierta, algunos dirían que el candidato perredista bien pudiera ir mandando a hacer su banda presidencial.

Pero efectivamente, esto es un error. Igual que aquellos que piensan que si se aprueba la reforma constitucional de una reelección inmediata, no hay forma de que el presidente actual, Ricardo Martinelli, pueda perder. Este supuesto tendría su sustentación en las encuestas, pero como era de esperarse, la más reciente de ellas marcan una percepción de ‘caída libre’ para el señor Martinelli; además de que en otras ya el electorado ha mostrado su irreverencia hacia la reelección.

Otro sector de la política criolla, apunta en dirección a la candidatura del panameñista y vicepresidente de la República, Juan Carlos Varela, quien ‘hasta ahora’ es la ficha que viene moviendo el señor Martinelli. Lo grave de este supuesto es que para muchos no es un secreto que el actual canciller es una especie de ‘cordero pascual’ destinado al sacrificio. Lo digo por aquello de la supuesta ‘alternabilidad’.

No olvidemos que igual esta posibilidad tiene sustentación en las fusiones que se están dando del partido en el poder con los que fueron sus aliados en las pasadas elecciones. Ya lo hizo con ‘Unión Patriótica’ y otro tanto quiere hacer, a pesar de la oposición de los ‘notables’ del Molirena, con esta ya casi histórica organización política. Está claro que a nadie le pasa por la mente que los panameñistas quieran o puedan rendir armas a ese extremo.

No faltan los que apuestan a que por ‘necesidad fisiológica’, el CD y los herederos políticos del Dr. Arnulfo Arias Madrid, no llegan unidos al final de camino. Si esto llegara a suceder, probablemente el más beneficiado sea Varela que podría ‘aislarse’ de los pecados que han cometido o cometan sus socios ‘condicionados’.

En fin, es mucho lo que pudiéramos decir en este ‘ejercicio a destiempo’, pero que nos brinda la eventualidad de ir analizando cómo se van moviendo las piezas del ‘ajedrez político’, como diría uno de nuestros inspiradores y padrino Rafael Núñez Zarzavilla (q.d.D.g.).

No descartemos un factor importante que tendría su raíz en el evidente deterioro de la clase política partidista. El electorado panameño está ‘hasta la coronilla’ de los partidos políticos, de sus entuertos, de sus alianzas por ‘conveniencia’ y el nivel de corrupción que saltan a la vista durante y después de cada mandato. Esta circunstancia podría abrir una gran puerta hacia un independiente con una imagen de persona estudiada, sin escándalos en su vida pública y privada, sin compromisos con los que siempre buscan acomodarse, etc.

Por último, la tendencia pareciera inclinarse, como dijimos al comienzo, hacia el PRD. Hasta ahora varios pretenden consolidarse para convertirse en el candidato oficial vía las primarias que regulan la materia en esta organización. En los últimos días surge una pieza que no debe descartarse y que coloca con grandes posibilidades al ex presidente Ernesto Pérez Balladares, victimizado por algunas fuerzas en el poder, y dueño de una fuerte personalidad electoral.

Por supuesto, y ya lo dije al inicio de este ‘ejercicio’, las cosas pueden ir cambiando con el transcurso del tiempo y los escándalos que se vayan dando de uno y otro lado. Lo importante es no perderse en el camino y que tampoco la ‘brújula’ nos oriente hacia la ruta equivocada. Hasta el momento este es el escenario y sus actores; pero la obra puede cambiar no sólo de título, sino de personajes y de trama. Todavía ‘la suerte no está echada’, parodiando a Julio César.

*PERIODISTA.