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15 de Apr de 2021

Redacción Digital La Estrella

Opinión

Romper con la corrupción y los engaños

El pueblo panameño sigue transitando en un cúmulo de problemas, mismos que no han sido resueltos por los partidos tradicionales una vez ...

El pueblo panameño sigue transitando en un cúmulo de problemas, mismos que no han sido resueltos por los partidos tradicionales una vez en el gobierno. La mala utilización de los fondos públicos ha sido una de las tónicas que han caracterizado a los gobiernos. Ello puede comprobarse en el hecho de que las principales figuras gubernamentales envueltas en escándalos de corrupción, por lo menos de los últimos 24 años, no han sido investigadas, juzgadas y condenadas.

La corrupción tiene un costo que asumimos los panameños a través del pago de impuestos. Por ejemplo, el caso Lavítola, donde medios de comunicación social han hablado de ‘posible corrupción de los fondos públicos panameños’, el monto gira en unos $50 millones (pago ilícito a funcionarios panameños por alrededor de 23.4 millones más $25 millones que se desviaron para la construcción de cuatro cárceles modulares por la empresa Svemark). Este caso, que está siendo investigado en Italia, en Panamá el Ministerio Público dictó el año pasado sobreseimiento definitivo a Valter Lavítola y otros panameños vinculados al presunto pago millonario de coimas.

Romper con este accionar de corrupción que niega la democracia, es una tarea urgente de los sectores democráticos y éticos del país.

Otro de los graves problemas de la mayoría de los panameños es el alto costo de la vida. La inflación sigue en un 6 %, siendo el poder de compra de los salarios cada vez más reducido. El gobierno de Ricardo Martinelli, que prometió en su campaña electoral resolverlo, por el contrario ha llevado el costo de la canasta básica a cifras extraordinarias, que no se corresponden con el nivel salarial de la mayoría de los panameños.

El eufemismo de que Panamá es la octava ciudad más barata no se corresponde con la realidad nacional. El estudio realizado en este sentido ha sido condicionado, no se hizo en comparación con los salarios de los panameños, sino con el referente medio internacional. Hay que preguntarse entonces ¿para quién es barata esta Panamá? Sin dudas, no para la población que devenga salario mínimo, ni para los profesionales o capas medias. Este es un país barato para los 105 panameños que acrecientan sus fortunas.

Frente a ello, es urgente la construcción de una democracia económica que dé respuesta a la satisfacción de las necesidades sociales más apremiantes, es urgente la reorientación de la política económica, centrando nuestra prioridad en un desarrollo nacional que privilegie la creación de empleos productivos, mecanismos justos de redistribución del ingreso nacional, seguridad y soberanía alimentaria y superación de la pobreza en el país.

El Frente Amplio por la Democracia (FAD), como verdadera alternativa de las mayorías del país, planteamos trabajar en adecentar el país, para llevarlo por la senda de una gestión pública ética, transparente, honesta. Se requiere de un Estado Ético, por lo cual es necesario derogar todas aquellas leyes y decretos que protejan e impidan investigar a funcionarios corruptos en el ejercicio de las funciones públicas o sean freno a la trasparencia del quehacer del sector público.

Es necesario caminar hacia reformas institucionales que tengan como centro el desarrollo integral de la población, donde a través de transformaciones y mejoras institucionales se logren las condiciones para la vida y convivencia en plena dignidad, justicia y equidad social. Nos comprometemos a gestar una política económica distinta a la que nos mantiene sumergidos en la pobreza y marginación. Una política económica que garantice una Vida Digna y Decorosa para todos los panameños.

El FAD es una propuesta que levanta un escenario distinto, que abre las puertas para que este 2014 el pueblo encuentre una real alternativa. Impulsamos una nueva forma de hacer política, sentada sobre bases de real participación, de una unidad directa con la población y el movimiento social panameño. Este 4 de mayo salgamos a votar, pero nunca más por los mismos.

SECRETARIO GENERAL DE CONUSI-FRENADESO.