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- 21/01/2009 01:00
COCLÉ. Moradores del área de Las Guías Occidente en el corregimiento de Río Hato, señalaron que están cansados de los abusos de Richar Crucet, un morador de la comunidad, que no les permite el acceso a la playa See Cleef, y por esa razón ayer, decidieron cerrar los cuatro paños de la vía Interamericana como un llamado de atención para que las autoridades tomen carta en el asunto.
Durante las protestas exigían justicia a las autoridades, ya que según ellos Crucet en varias ocasiones ha agredido a ciudadanos por entrar a la playa que considera de su propiedad.
Un tranque descomunal fue causado por esta situación, mientras los manifestantes esperaban la llegada del alcalde de Antón, Roger Diver Ríos o del gobernador Darío Fernández para liberar la vía.
La población de Las Guías y de See Cleef, llevan décadas disputando la entrada a esta playa, pues, Richar Crucet siempre ha manifestado que la playa le pertenece y en respuesta ha entrado en enemistad con todos los moradores que acuden a este lugar y a los pescadores que de ella obtienen el sustento de sus familias. En reiteradas ocasiones los lugareños han denunciado que Crucet les ha violentado sus derechos y que los trata con agresiones y violencia e incluso señalaron que los amenaza con arma de fuego.
El cierre de ayer se produjo porque una ciudadana del lugar fue agredida físicamente por Crucet y los moradores cansados optaron por cerra la carretera.
La instalación de una antena de telefonía de la empresa Claro Panamá, provocó que residentes de la barriada El Canto del Llano que se oponen a la construcción de esta estructura iniciaran una cruzada de protesta con cierres de calles y vigilias para impedir que se levante esta obra.
El pasado domingo y lunes los manifestantes cerraron la carretera Santiago-San Francisco, incendiaron llantas y gritaron consignas, impidiendo el paso vehicular de conductores que viajaban desde la ciudad de Santiago, hacia los distritos de San Francisco, Santa Fe y viceversa.
Ayer, martes las protestas tomaron otro matiz ya que los más de 100 vecinos del sector decidieron instalar una olla común de guacho y permanecer en vigilia para impedir la llegada de la empresa que pretende seguir construyendo la antena.