Comercios que aún entregan bolsas plásticas y consumidores que las exigen reflejan los desafíos pendientes para el cumplimiento de la normativa ambiental...
- 14/06/2026 17:44
Encuentra más de nuestra cobertura en los resultados de búsqueda.
Agrega La Estrella en Google ↗️Panamá históricamente ha sido un país de tránsito, aunque también se ha convertido en el hogar y refugio de miles de personas que huyen de sus países temiendo por sus vidas. La directora de la Oficina Nacional para la Atención de Refugiados (Onpar), Tania Lam, nos habla de las realidades que enfrentan y como una institución sin presupuesto busca ayudarlos.
Onpar es la Oficina Nacional para la Atención de Refugiados, aquí atendemos un aproximado de entre 100 y 200 personas al mes. Todos son solicitantes de refugio.
El refugiado es aquella persona que viene a Panamá huyendo de su país porque tiene un temor fundado de persecución, porque ha tenido algún tema, ya sea por raza, género, religión, nacionalidad, por pertenecer a un determinado grupo social, por política, por su opinión política. Salen de su país huyendo y vienen a buscar protección en Panamá. No salen porque quieren, salen porque están obligados a salir, sino pueden morir.
Un migrante en cambio es una persona que sale de su país porque quiere salir, lo hace conscientemente buscando una mejor oportunidad, ya sea escuela, vida, trabajo, familia. Uno sale porque quiere y el otro sale porque tiene que salir, porque no tiene otra opción.
En Panamá, hay 2.733 refugiados reconocidos. Principalmente, son colombianos, venezolanos, nicaragüenses, cubanos, pero tenemos otras nacionalidades.
Esa persona tiene que haber tenido algo en su país que lo haya hecho salir, que su vida corre peligro. Hay personas que fueron secuestradas, hay personas que por política le quitaron sus negocios. También hemos tenido casos de venezolanos por género, o sea hay mujeres que sus maridos las maltratan, pero como están con el régimen y conocen a las personas, aunque ellas hagan denuncias, hagan juicio, tengan toda su documentación para ser protegidas, el gobierno no las protege.
Nosotros trabajamos con algo que se llama el contexto del país de origen. El género va relacionado con ese contexto. Por ejemplo, en Jamaica si tú eres un hombre y no te gustan las mujeres en Jamaica te pegan, te encarcelan, te echan de tu trabajo, inclusive si eres trans o una mujer que es lesbiana, sufres muchísima persecución. No las dejan entrar a la iglesia, las violan, porque todavía tienen esa mentalidad de que si yo te violo vas a cambiar de parecer y entonces ya vas a cambiar de gusto.
Puede ser un tema de violencia doméstica, como el caso de la mujer. También tenemos casos en que los hombres son víctimas. Eso es muy difícil de determinar, es muy raro porque los hombres no suelen hablar, pero hay hombres maltratados por su mujer, por su familia, por otra persona y pues al hombre le cuesta un poco más contarlo.
Ahora, la violencia doméstica debe ser resuelta en tu país. Nosotros no aceptamos eso así a la libre, obviamente. Pero si tú ya hiciste la denuncia, si abriste un juicio, si debes tener la protección de tu país y no la tienes y tienes las pruebas de ello, entonces ya calificas para ser un solicitante de refugio.
Acá es el solicitante quien tiene que presentar las pruebas y exponer su caso. Sí no, se hace una investigación por parte de acá. En estos casos humanitarios las pruebas no son necesarias. Nosotros no exigimos pruebas.
Por ejemplo, en los temas políticos, las personas que dicen “el gobierno me extorsionó y me quitó mi empresa”. Si no tienes las pruebas, entonces las personas meten denuncias, de repente el Estado no hace el proceso porque hay algún interés. Hay que tener mucho cuidado también en que una persona quiera evadir la justicia. Hay personas que tienen casos abiertos y que te dicen ah no, es que me están persiguiendo, pero pues hacemos la investigación, por supuesto.
¿El caso que es? ¿En qué contexto, ¿En qué país? Hay países que no te van a poner una alerta de Interpol así por así de fácil y el país investiga. Hay países de repente que hay un régimen y que pues todo el que sale o no está con el régimen te dice ah no, él es tal cosa.
Nosotros tenemos la Comisión Nacional para la Protección de Refugiados (Conare), la comisión está trabajando, cada dos meses se está reuniendo. Si fuiste admitido a trámite o desde que viniste a la entrevista, debe durarte entre 2 a 4 meses.
La Conare está conformada por varias instituciones y ellos son los que deciden quiénes son refugiados y quiénes no.
Por supuesto ha cambiado, tenemos mucho más personas que vienen al revés que por Darién, porque Darién ya no está habilitado, ya muy pocas personas entran por Darién.
Pero me gustaría hacer una aclaración, aquí en Onpar la mayoría de las personas que son reconocidas y que son refugiados no entraron por un flujo migratorio, entraron por un puesto de control migratorio, porque al venir huyendo ellos agarran el primer vuelo que hay a su país y viene en casos como que la persona, que la persona cruzó la frontera, que venía corriendo, que no tiene pasaporte, que no le dio el tiempo de solicitar un pasaporte, entonces esas personas entran, pero son muy pocos. Hay solicitantes de todo tipo, pero los reconocidos refugiados, la mayoría entraron por un puesto de control migratorio.
Desde que esos vuelos llegaron nosotros prácticamente nos instalamos en el Decápolis, les hicimos inducción a todos, les explicamos a todos lo que era refugio, el que quiso ser entrevistado fue entrevistado, inclusive hay algunos que los trajimos a la oficina a hacerles las entrevistas, fuimos a Darién cuando los pasaron a Darién, también fuimos a Darién a atenderlos. Pero muy pocos de ellos decidieron hacer la solicitud de refugio, la mayoría hizo su trámite migratorio que se les ofreció en ese momento y los otros regresaron a su país. Yo no recuerdo cuántos sí hicieron la solicitud, creo que no llegaba ni a 60 personas y de esos hay refugiados. Nosotros tenemos de ese grupo mujeres que son refugiadas que salieron de ese grupo.
Nosotros los atendimos a todos, no todos quisieron el refugio. Hay personas que tenían perfil pero que no quisieron solicitar en la oficina, porque solicitar refugio también tiene sus obligaciones, no puedes salir del país hasta que una vez te hayan dado la condición de refugio. Muchos no querían quedarse, otros prefirieron hacer el permiso migratorio porque les daba permiso de trabajo, entonces a pesar de que sí puede ser que tenían perfil, pues no vinieron a hacer la solicitud o concretaron su solicitud en la oficina.
Nosotros no tenemos presupuesto. Trabajamos de organizaciones como Acnur, el Consejo Noruego, Cruz Roja, todos los que nos den apoyo, porque el Ministerio de Gobierno no tiene tanto presupuesto. Nosotros no tenemos un presupuesto solo nuestro, o sea, nos manejamos por el ministerio y pues nada más con los privados de libertad ya se va mucho presupuesto del ministerio.
Tenemos un presupuesto operativo, obviamente operamos en la oficina, pero si hay que hacer algún trabajo con los refugiados, traerlos, buscarlos, nos dan apoyo donde se queda, o sea cada vez que ellos vienen, que viene alguno, nosotros les damos la información como los lugares donde se pueden quedar, los teléfonos que pueden llamar si necesitan un abogado gratuito o un lugar dónde quedarse.
Hacemos mucho sin presupuesto. Cuando nosotros llegamos en el 2024 había muchas personas sin documento que lo necesitaban para su día a día, los niños no podían solicitar la beca aunque muchos eran primer puesto, los registraban con otras personas y no sus papás para poder registrarlos, no podían acceder a salud, no tenían permiso de trabajo, cuenta un señor que trabajó informalmente muchos años y su jefe le guardaba el dinero porque no podía abrir una cuenta de banco.
Lo primero que hicimos fue organizar una gira para ir a estas comunidades y traer a estas personas hasta acá. Cuando toma posesión Trump y dice no tengo presupuesto para las organizaciones, las organizaciones nos mandan correo diciéndonos ya no tenemos presupuesto para darles así que no podemos pagar la gira.
Entonces hicimos varias reuniones coordinando con Migración, Acnur, la DIJ y otras instituciones. Nos organizamos para traerlos. En el mes de abril logramos tener a los primeros 40 residentes permanentes que vinieron del área de difícil acceso.
Tenemos muchos desafíos. Uno de los desafíos que yo veo es que a la población hay que educarla, las personas no saben que es un refugiado, entonces los refugiados a veces los estigmatizan o los tratan mal. Yo creo que hay que hacer un trabajo de concientización en la población y en las instituciones.
Hay muchas instituciones que no saben, o por ejemplo hay instituciones dónde no le quieren abrir una cuenta de banco, no entienden. Hay muchas personas que no entienden que es un refugiado.
Un refugiado no es una persona ni que vino a sacarle el trabajo a un panameño, los refugiados son personas productivas, la mayoría de los refugiados que nosotros tenemos trabajan, hacen su vida, aportan al país. Un refugiado es una persona que el país adopta como suyo, porque hay muchos que inclusive les quitan su nacionalidad, entonces quedan como apátridas.
Esto no es un mecanismo para ni evadir la justicia, ni para tener un carnet para estar legal solamente.