José Batista: 'Hemos creado conciencia para destinar más presupuesto a la investigación científica'

  • 12/06/2021 00:00
El alergólogo y miembro de la Asociación Panameña de Alergología e Inmunología Clínica es firme al destacar que la coyuntura actual le ha permitido a políticos, gobiernos y sociedad civil comprender la necesidad de destinar recursos a la investigación médica

Para el doctor José Batista, alergólogo de trayectoria en Panamá, la tarea de acompañar y educar a los pacientes que buscan certeza y calidad de vida durante la pandemia, no cesa. Como miembro de la Asociación Panameña de Alergología e Inmunología Clínica sostiene una premisa: “la solidaridad” y reafirma como mandatorio continuar con la práctica de las medidas de bioseguridad, hasta lograr la inmunidad de al menos un 70% de la población en el país, “lo que tenemos que hacer es ser solidarios: si a usted lo vacunaron, no es Superman; usted puede contagiar a su abuelo, al vecino, a un amigo o a sus compañeros de trabajo. El uso de tapabocas será necesario por al menos un año o año y medio más hasta que logremos la inmunidad de rebaño. Las medidas de distanciamiento hay que respetarlas; es algo básico”.

Dr. iniciemos con un tema que sé que nuestra audiencia y lectoría agradecerán. Hagamos una distinción clara entre el cuadro de un paciente alérgico y el de aquel infectado con covid-19.

Sí, muchos pacientes preguntan cómo diferenciar una cosa de la otra. La mayoría de las veces cuando tienes una alergia, los síntomas son localizados en la nariz, en los ojos o en la faringe. Hay congestión, estornudos, picor, secreción nasal transparente, picazón de ojos, lagrimeo, y de allí puedes tener sensación de carraspera y en algunos casos algo de tos. Sin embargo, cuando tienes una infección viral que afecta las vías respiratorias, como la covid-19 que tiene un punto y aparte ya que produce síntomas en otros órganos, puedes tener dolor de cabeza, fatiga, dolor en el cuerpo y abdominal, brotes en la piel, diarrea, incluso sientes cansancio, pierdes el olfato y el gusto, aparte de los síntomas que puedes confundir con los de alergia. Son los síntomas que acabo de mencionar (estornudos, congestión, picor, secreción por la nariz transparente), acompañados de un cuadro más generalizado (diarrea, vómitos, dolor abdominal, fiebre, secreción por la nariz, pérdida del olfato y el gusto, y en algunos casos brotes de piel).

En el caso de los pacientes asmáticos, ¿hay alguna respuesta distinta en el sistema inmunológico al exponerse al virus?

Nos llevamos una sorpresa bastante agradable, porque al principio todas las sociedades pusieron al asma como un factor de riesgo importante y dijeron que con un virus que ataca las vías respiratorias, los asmáticos serían los primeros en caer. La mayoría de los pacientes asmáticos son de origen alérgico, entonces pensábamos que estos pacientes iban a empeorar, pero no ha sido así. Hemos visto que muy pocos han fallecido; la mayoría son un cuadro leve o moderado, incluso muchos no necesitan hospitalización y he tenido algunos, sin control, que no han hecho un cuadro grave. Hay teorías al respecto pensando que existen algunas células en los alérgicos llamadas eosinófilos que parece que participan en la destrucción del virus y eso sería un factor protector; esto es una hipótesis que hay que someter a un estudio descriptivo y prospectivo a ver qué es lo que está sucediendo, pero los pacientes asmáticos, alérgicos, hemos visto que hacen los cuadros de leves a moderados y muy pocos graves, y necesitan de la asistencia de su médico neumólogo o alergólogo.

En días recientes, el Ministerio de Salud de Argentina informó que a la definición de caso sospechoso de SARS-CoV-2 se agregan los síntomas de rinitis y congestión nasal, una actualización consensuada con los directores de Epidemiología de todas las jurisdicciones del país. ¿Debería replicarse esta medida en Panamá?

Primero hay que entender por qué están aumentando el espectro; para poder captar personas. Las personas piensan que deben tener el cuadro de vómito, diarrea, fiebre, brotes... y claro, si pones un caso sospechoso tan limitado, muy poca gente se hará el estudio y como la mayoría de los países, incluso aquellos en vías de desarrollo, tienen acceso a más pruebas diagnósticas, están tratando de ampliar la cantidad de personas que se vayan a hacer pruebas para poder confinar, hacer la trazabilidad, las medidas de aislamiento y contener el virus. Sí creo que es una medida útil y que lo será en los países en los que exista el recurso para hacer pruebas masivas. Están llegando bastantes reactivos a América, y la idea es hacer un tamizaje más amplio para captar los focos donde se estén dando nuevos rebrotes, y poder confinar a los pacientes.

¿Qué tan condicionado está Panamá, por su situación geográfica y clima a la prevalencia de pacientes alérgicos? , ¿se han incrementado las consultas durante la pandemia?

Sí, se han incrementado definitivamente por varios factores. Hay más conciencia de la enfermedad y como ahora el tema número uno es la salud, dejamos de lado la corrupción, la economía... La gente consulta más y también hemos estado más tiempo confinados. Las alergias respiratorias que tienen que ver con los ácaros, el moho, las esporas de hongos, los epitelios de animales son los cuatro factores que tenemos en nuestros domicilios. Aquellos pacientes que tenían una rinitis leve, están presentando una rinitis moderada y los cuadros asmáticos están empeorando porque pasan más tiempo expuestos a los alérgenos en los domicilios, así que esas consultas están aumentando y también aquellas por dermatitis en las manos por usar tanto alcohol y gel alcoholado. Panamá ofrece esta mala oportunidad porque al ser un país húmedo, hay ácaros y esporas de hongos en los domicilios.

Hablemos del protagonismo de los antihistamínicos, ¿cuándo se incurre en el exceso?

Con la era de la información todo está en Google; las personas 'googlean' sus enfermedades y se automedican. Esto está bien y está mal porque a veces no hay acceso y los sistemas públicos no son buenos, pero lo ideal es que si tiene un cuadro alérgico o lo sospecha se tome un antihistamínico, el farmacéutico se lo recetará, por unas dos o tres semanas, pero si esto recurre y se están usando todos los meses antihistamínicos algo está fallando y allí es donde estamos teniendo un exceso en el uso de estos medicamentos; hay que consultar al alergólogo.

El doctor Batista es miembro de la Asociación Panameña de Alergología e Inmunología Clínica, egresado de la Universidad de Salamanca, España y de la Universidad Austral de Chile.
Según la Organización Mundial de la Salud, entre 400 millones y 600 millones de personas sufren de rinitis alérgica en todo el mundo. El organismo advirtió que, para 2050, la mitad de la población mundial será alérgica. ¿Esto a qué nos expone? ¿A un retroceso en la calidad de vida?

Estos datos son ciertos, pero hay que tener en cuenta el cambio climático y por qué se da. Estamos contaminando más nuestros cielos, nuestros mares, nuestros suelos, y nuestro sistema inmunológico reacciona. A la larga vamos a ir desarrollando más alergias debido al grado de contaminación. El smog, el humo, lo que sucede aquí, en Nicaragua, Chile, Argentina, Venezuela y en todos estos países... Lamentablemente si no cuidamos nuestro medioambiente y dejamos esta huella nefasta, habrá consecuencias en el tema de las alergias.

¿Cómo evalúa el rol de la ciencia médica y la investigación en la actualidad?

Lo bueno que ha dejado el nuevo coronavirus, porque siempre hay que buscar el lado positivo de las cosas, es que los países han sido más solidarios; hemos aprendido a convivir en esta enfermedad y problema de salud que ha afectado a todos por igual. No podemos dejar de lado que esta coyuntura basada en una enfermedad mortal y contagiosa nos ha ayudado a entender que si no investigamos y no metemos el dinero político, público, de los gobiernos, y de la empresa privada que ha trabajado con los gobiernos para crear vacunas... hemos creado más conciencia en los gobiernos y políticos para destinar más presupuesto a la investigación científica. El Instituto Gorgas va a salir muy beneficiado: es una institución muy buena y bajo un buen rector que es el doctor Pascale y antes era el doctor Sosa. Entonces, esos fondos que antes se pedían para investigación, ahora la población y los políticos se han dado cuenta de que son importantes para crear vacunas en un tiempo récord. Antes tenías que pasar por mucha burocracia y años para buscar financiación porque alguien tenía que invertir, pero si trabajas de la mano de los gobiernos es más fácil lograr las condiciones para que el inversionista, el ciudadano y las empresas inviertan en investigación, y eso es lo que hemos aprendido y vas a ver que se destinará mucho más presupuesto para la parte investigativa en los próximos años.

La Organización Panamericana de la Salud ha manifestado su preocupación en torno al acceso desigual a las vacunas, sobre todo en los países en vías de desarrollo. ¿Qué opinión le merece este escenario y de qué manera podría incidir en el alcance de la inmunidad de rebaño en nuestro país y región?

No podemos pensar en un país; debemos pensar en Panamá, Costa Rica, El Salvador, los vecinos, porque las fronteras están abiertas. No puedes mantener a un país cerrado y por más estricto que seas y aunque logres la inmunidad de rebaño en tu país, si tus vecinos no la logran habrá rebrotes, ya que llegarán personas por aire, mar y tierra, y este es un país cosmopolita, un hub en medio de todo y vamos a tener oleadas constantemente. Aunque hagas los controles siempre va a haber ventanas donde no diagnosticarán y entrarán casos nuevos; entonces lo que hemos aprendido es que tenemos que crear condiciones. Por ejemplo, en cuanto a la OMS, estos programas internacionales de vacunas están hechos para eso, para tratar de lograr lo antes posible la inmunidad de rebaño global. No es un tema de un país. Creo que gracias a Dios nuestros líderes están invirtiendo mucho dinero; si ves El Salvador donó a sus vecinos y todos lo estarán haciendo en la medida de lo posible; estoy seguro de que Panamá hará exactamente lo mismo, tratará de ayudar para que todos logren la inmunidad de rebaño, que es lo ideal.

Aún hay cuestionamientos en torno a la capacidad de las vacunas de brindar protección frente a las nuevas variantes del virus.

La ciencia está allí. Al principio se dudaba; pero se ha logrado la cobertura de las nuevas cepas, con distintas vacunas. En los países que han tenido un buen porcentaje de vacunación no han aumentado (los casos) y han tenido la variante sudafricana, la brasileña. Según los estudios preliminares, parece ser que las vacunas que hasta el momento están aprobadas como Pfizer, AstraZeneca, Moderna, Sputnik, etcétera sí cubren contra las variantes nuevas; pienso que probablemente las mutaciones que vengan más adelante sí exijan un cambio en las vacunas, pero por el momento la cobertura está siendo eficaz.

Dr. Batista, ¿cuál debería ser la hoja de ruta para el paciente vacunado? En países como EE.UU. se han relajado las medidas; en algunos lugares cerrados, incluso, se permite el tránsito de personas sin mascarilla. ¿Este escenario podría extrapolarse a Panamá a futuro? Consideremos que estamos a las puertas de una posible tercera ola.

Creo que no hay que ser tan estrictos con la población, porque volvemos a lo mismo: el confinamiento. Ahora, relajar las medidas, no. Verán que en los lugares en los que se han relajado, vuelve otra ola. Lo que tenemos que hacer es ser solidarios: si a usted lo vacunaron, no es Superman; usted puede contagiar a su abuelo, al vecino, a un amigo o a sus compañeros de trabajo que quizá no están vacunados. El uso de tapabocas será necesario por al menos un año o año y medio más hasta que logremos la inmunidad de rebaño. Las medidas de distanciamiento hay que respetarlas; eso es algo básico; mantener la distancia, usar el tapabocas, mientras esté con personas. Es necesario mantener el lavado de manos, el distanciamiento y el uso de tapabocas hasta que el Panamá que conocemos tenga al 70% u 80% de las personas vacunadas.

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