FAO alerta por El Niño: urge crear reservas estratégicas de alimentos

Las proyecciones climáticas apuntan a más sequías y menos lluvias que amenazarán el acceso a alimentos en la región durante 2026-2027. | DepositPhotos
  • 31/07/2026 13:53

Ante la amenaza de sequías en la región para 2026-2027, la FAO y autoridades del SICA impulsan el acopio de granos básicos para frenar la escasez, proteger a los más vulnerables y estabilizar los precios de la comida

Las reservas estratégicas de alimentos representan una herramienta fundamental para fortalecer la resiliencia de los sistemas agroalimentarios y reducir el impacto sobre las poblaciones más vulnerables.

Así lo sostuvo la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), al hacer un llamado regional urgente a potenciar estos mecanismos con el objetivo de proteger la seguridad alimentaria y la nutrición de millones de personas.

La evidencia científica nos permite anticipar escenarios y prepararnos mejor para actuar frente a fenómenos climáticos cada vez más intensos. En este contexto, las reservas estratégicas de alimentos representan una herramienta fundamental para fortalecer la resiliencia de los sistemas agroalimentarios y reducir el impacto sobre las poblaciones más vulnerables”, enfatizó René Orellana Halkyer, subdirector General y Representante Regional de la FAO para América Latina y el Caribe.

El pronunciamiento se produce a pocos días de que los ministros y ministras de Agricultura del Consejo Agropecuario Centroamericano (CAC) declararan una alerta regional ante el fenómeno de El Niño. Según advirtieron las autoridades, las proyecciones climáticas para el período 2026-2027 anticipan una reducción en las lluvias, un incremento en la frecuencia de las sequías y severas afectaciones a la producción agropecuaria, lo que compromete la disponibilidad y el acceso a la comida en los países de la zona.

Frente a esta coyuntura, la FAO coorganizó un diálogo regional junto a la Secretaría Ejecutiva del CAC (Secac). En el encuentro, autoridades y especialistas del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) analizaron los impactos previstos y evaluaron mecanismos de preparación y respuesta.

Orellana Halkyer recordó, además, que los eventos extremos están alterando de forma permanente los patrones de temperatura y precipitación, multiplicando sequías, inundaciones, olas de calor e incendios forestales que dañan la producción agrícola y los medios de vida rurales.

De acuerdo con datos de la FAO, América Latina y el Caribe concentra el 22 % de las pérdidas mundiales en la agricultura por desastres climáticos, acumulando un impacto de aproximadamente $713 mil millones entre 1991 y 2023.

Herramienta multifuncional y apoyo a la agricultura familiar

En las sesiones de trabajo se evidenció que las reservas estratégicas —en especial las de granos básicos— permiten a las naciones adelantarse a la escasez, responder con agilidad en emergencias, estabilizar precios en momentos de volatilidad y garantizar la continuidad de la asistencia social.

Al respecto, el subdirector General de la FAO destacó un beneficio adicional de estos esquemas. Orellana Halkyer resaltó que estos mecanismos pueden convertirse además en un instrumento para fortalecer la agricultura familiar cuando incorporan esquemas de compras públicas a pequeños productores, favoreciendo la generación de ingresos, la inclusión productiva y el desarrollo económico de los territorios rurales.

El funcionario insistió en que la cooperación internacional será el pilar decisivo para mitigar los efectos de El Niño mediante el intercambio de información y el trabajo técnico coordinado, señalando:

La acción conjunta entre los países, bajo el liderazgo de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Agropecuario Centroamericano y en articulación con la Red de Sistemas Públicos de Abastecimiento y Comercialización de Alimentos, permitirá avanzar hacia sistemas agroalimentarios más resilientes y preparados frente a eventos climáticos cada vez más frecuentes e intensos”.

Experiencias nacionales y la iniciativa “Mano de la mano”

Durante el intercambio se repasaron casos exitosos de la región. En Honduras, el Instituto Hondureño de Mercadeo Agrícola (IHMA) compra maíz y frijol a productores locales para nutrir reservas estratégicas que luego distribuye Banasupro a precios justos.

En Guatemala, la construcción de más de 433 mil silos metálicos familiares fortaleció el almacenamiento rural, asegurando el consumo familiar y la venta de excedentes. En tanto, iniciativas de comercialización como las agroferias del Instituto de Mercadeo Agropecuario (IMA) en Panamá y los mercados del Instituto Nacional de Estabilización de Precios (INESPRE) en República Dominicana facilitan el acceso masivo a alimentos asequibles.

Por su parte, en el espacio de diálogo titulado Mano de la mano para enfrentar El Niño en la región SICA, el Coordinador Subregional de la FAO en Mesoamérica, Adoniram Sanches, subrayó la importancia de intervenir en el Corredor Seco y zonas áridas. Sanches explicó que la Iniciativa Mano de la Mano demuestra que anticiparse al riesgo exige articular ciencia, innovación y financiamiento estratégico.

A través de seis notas de inversión enfocadas en gestión sostenible de suelos, MiPymes digitales, investigación, gestión del riesgo agrícola, soluciones hídricas y fortalecimiento de mercados, la FAO consolidó una cartera orientada a aumentar la resiliencia en los territorios más vulnerables. Estas acciones se complementan con herramientas como el mapeo de suelos y la Zonificación Agrícola del Riesgo Climático (ZARC) para dirigir los recursos hacia donde más se necesitan.

El encuentro contó con la participación del Secretario Ejecutivo del CAC, David Martínez; el Secretario Ejecutivo del Comité Regional de Recursos Hidráulicos (CRRH), Maximiliano Campos; la Viceministra de Seguridad Alimentaria y Nutricional de Guatemala, Dinorah Herrera; el Secretario Ejecutivo del Cepredenac, Adherbal De La Rosa; así como representantes de diversas instancias nacionales de los países del SICA.