Seguridad alimentaria: ‘Brasil tiene toda la disponibilidad de compartir’ su tecnología con Panamá vía Mercosur

  • 23/04/2026 08:38
Basada en el modelo brasileño, la tecnología de precisión ZARC se implementa como piloto en tres países del Corredor Seco Centroamericano: Guatemala, Honduras y El Salvador. La iniciativa busca transferir este conocimiento a Panamá y la región para optimizar las siembras, asegurar la alimentación y facilitar el acceso a créditos rurales frente al riesgo climático

Frente a una crisis climática acentuada, la transferencia de conocimiento es el activo más valioso para la supervivencia del agro. Mariana Falcao Dias, responsable de cooperación Sur-Sur de la Agencia Brasileña de Cooperación (ABC), explica a La Estrella de Panamá, en entrevista exclusiva, cómo la tecnología brasileña -Zonificación Agrícola para el Riesgo Climático (ZARC) —probada con éxito en su propio semiárido— se adapta hoy a la realidad del Corredor Seco centroamericano. Ella asegura que con la reciente integración de Panamá como Estado Asociado del Mercosur, el país tiene una oportunidad estratégica para adoptar estas herramientas de precisión que definen el éxito de la siembra y la estabilidad de los ingresos del productor. ABC, adscrita al Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE), es el organismo del Gobierno Federal de Brasil encargado de toda la cooperación técnica internacional que involucra a Brasil con otros países u organismos internacionales.

¿Cómo funciona la cooperación Brasil-FAO en riesgo climático y seguridad alimentaria?

La Agencia Brasileña de Cooperación (ABC), del Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil, coordina la cooperación Sur-Sur que el país desarrolla, tanto la recibida como la que ofrecemos. En 2008 establecimos el programa trilateral con la FAO para actuar en seguridad alimentaria y nutricional. Actualmente desarrollamos siete proyectos; uno de ellos es el “Proyecto 160” para el desarrollo de la seguridad alimentaria en Latinoamérica y el Caribe, del cual se desprende la iniciativa ZARC.

¿Qué es el ZARC?

Es una herramienta desarrollada y patentada por Embrapa (Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria). El objetivo es compartir la experiencia de Brasil para evaluar y medir los riesgos agroclimáticos. Con el ZARC, los países pueden determinar las mejores fechas de siembra y cosecha, las áreas más aptas y los cultivos más adaptables. Esto permite a los productores acceder a créditos rurales y a políticas públicas de financiamiento. Adaptamos esta herramienta a las realidades del Corredor Seco mediante una cooperación horizontal de intercambio de conocimientos y buenas prácticas.

¿Quién financia el proyecto?

Es financiado por la Agencia Brasileña de Cooperación. El objetivo de este capital inicial es compartir buenas prácticas para que los países puedan escalar la herramienta e incluirla en sus políticas públicas. Actualmente cerramos esta fase para sensibilizar a las naciones sobre la importancia de dar sostenibilidad a los resultados y asegurar su permanencia en los presupuestos estatales.

¿A cuánto asciende el financiamiento?

No, no existe (un monto global único de ejecución). El proyecto financió únicamente el intercambio técnico, por lo que cada país debe gestionar sus propios recursos. De hecho, algunas naciones ya invierten a través del Banco Mundial y del Banco Interamericano de Desarrollo para financiar sus políticas y garantizar la continuidad del programa. Brasil, mediante Embrapa, cumplió un rol inicial de pilotaje, pero la meta es que los países gestionen presupuesto público o externo para implementar la herramienta.

¿Por qué se define como un proyecto piloto y qué resultados esperan?

Es un piloto porque la tecnología es nueva para estos países. Buscamos dar el impulso inicial para que las naciones establezcan la herramienta, la prueben en campo y, con el apoyo técnico de Brasil, realicen los ajustes necesarios. Al final, el objetivo es garantizar que los productores tengan la oportunidad de generar mejores ingresos.

¿Esta herramienta es aplicable en Panamá?

Por supuesto que sí.

Panamá es ahora Estado Asociado del Mercosur. ¿Esto facilita impulsar estas iniciativas con Brasil?

¡Por supuesto! Brasil tiene toda la disponibilidad de compartir. Si hay interés de Panamá, o de cualquier otro país, pueden buscar a Brasil y presentar su demanda. Tendremos toda la disposición de aportar conocimientos, buenas prácticas y apoyar en el establecimiento de una herramienta similar adaptada a sus contextos locales.

¿Por qué se eligió el Corredor Seco Centroamericano?

La iniciativa surgió tras una misión del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) al semiárido de Brasil, donde conocieron una experiencia muy parecida a sus desafíos locales. Debido a los riesgos climáticos, seleccionamos a tres de los países que presentaron demanda (Guatemala, El Salvador y Honduras) para iniciar este piloto, ya que no podíamos atender a todos simultáneamente. Empezamos con ellos por estar más preparados para un modelo escalable, con la visión de ampliarlo al resto de la región en el futuro.

¿En qué consiste la “cooperación por demanda”?

El gobierno de Brasil solo actúa bajo demanda; no imponemos ni ofrecemos cooperación de forma unilateral. Recibimos la solicitud de los países interesados en una política o experiencia brasileña, establecemos una acción de cooperación internacional y definimos el financiamiento y los socios. Es una relación horizontal: independientemente del origen de los recursos, las decisiones se toman en conjunto desde el inicio hasta el cierre del proyecto.

¿Panamá ha solicitado formalmente esta tecnología?

Específicamente para el ZARC, todavía no. Sin embargo, Panamá es un socio con el que trabajamos en otras áreas bilaterales. En este ámbito trilateral colaboramos con los tres países mencionados, pero mediante la FAO mantenemos otros proyectos con alcance en toda Latinoamérica y el Caribe.

¿En qué otras áreas colaboran con Panamá?

Panamá siempre participa en acciones puntuales. Por ejemplo, en el programa con la FAO, desarrollamos una oficina para mujeres indígenas donde trabajamos con ministerios panameños. También destaca el proyecto “Más Algodón”, donde Panamá participa en capacitaciones y acciones virtuales. Aunque Panamá no sea un productor algodonero constante, se integra en las discusiones de seguridad alimentaria y nutricional a nivel regional, sumándose a los talleres y charlas que organizamos para el beneficio de toda la región.

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