Caso Lili Pink: se disparan las ventas 35% tras operativo por presunto contrabando y lavado en Colombia
- 20/05/2026 10:43
Consumidores aumentaron visitas a las tiendas administradas por la SAE, impulsados por curiosidad, apoyo a empleados y hábitos de compra ligados al precio
Lo que parecía convertirse en una de las peores crisis reputacionales para una marca en Colombia terminó generando el efecto contrario. Más de dos semanas después del megaoperativo de la Fiscalía General de la Nación contra las tiendas de Lili Pink por presunto lavado de activos y contrabando, la compañía registró un inesperado incremento en sus ventas.
La intervención judicial, que incluyó medidas sobre cerca de 400 establecimientos ahora bajo control de la Sociedad de Activos Especiales (SAE), no alejó a los compradores. Por el contrario, provocó un aumento masivo en la llegada de consumidores a los puntos físicos de la reconocida cadena de ropa interior.
Según cifras reveladas por la empresa, entre el 27 de abril y el 14 de mayo las ventas crecieron un 35% frente al comportamiento habitual para ese mismo periodo.
Aunque muchos creyeron que el aumento de compradores estaba relacionado con supuestas liquidaciones o descuentos extraordinarios, la compañía negó haber realizado rebajas diferentes a las promociones habituales.
La firma aseguró que el crecimiento respondió principalmente al respaldo de los consumidores, quienes enviaron mensajes de solidaridad hacia los trabajadores y la marca tras el escándalo nacional.
Sin embargo, expertos en marketing y comportamiento del consumidor consideran que el fenómeno tiene explicaciones mucho más profundas.
Katherine Rozo, docente de marketing y branding del Politécnico Grancolombiano, explicó que el caso rompe uno de los principios tradicionales del mercado: normalmente una crisis reputacional deteriora la imagen de una empresa y reduce el consumo.
En este caso ocurrió lo contrario.
La experta señaló que algunos consumidores sienten satisfacción emocional al desafiar advertencias sociales o controversias públicas. Ese comportamiento activa mecanismos asociados al placer y la recompensa, generando incluso mayor interés hacia la marca involucrada en el escándalo.
Además, indicó que en Colombia existe una percepción históricamente más flexible frente al contrabando, lo que reduce el impacto ético de este tipo de investigaciones en las decisiones de compra.
Varias personas consultadas admitieron haber visitado las tiendas motivadas simplemente por curiosidad tras el operativo. Otros reconocieron que el atractivo principal seguía siendo el precio económico de los productos.
El caso de Lili Pink abrió un nuevo debate sobre cómo reaccionan los consumidores colombianos frente a las crisis empresariales y hasta qué punto factores como el costo, la emoción o la afinidad con una marca pesan más que los cuestionamientos reputacionales.