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18 de Nov de 2019

Café Estrella

Productores satisfacen una necesidad

PANAMÁ. No se puede negar que el teatro, hablando de manera general, en los últimos años ha alcanzado una gran aceptación por la poblaci...

PANAMÁ. No se puede negar que el teatro, hablando de manera general, en los últimos años ha alcanzado una gran aceptación por la población. Personas en busca de una nueva forma de distracción o hambrientas por el alimento cultural han encontrado en el teatro un bocado listo para comer.

Lo que tampoco podemos negar es que en los últimos meses hemos encontrado una oferta de obras infantiles más jugosa, razón por la cual nos acercamos a algunos de los productores panameños los cuales están detrás de estas divertidas historias.

LA RAZÓN DEL BOOM

Los productores no ven en el teatro infantil una manera de atraer un nuevo público, si no más bien una forma de darle una opción diferente a los padres para que puedan compartir con sus hijos.

Así lo explicó el productor, director y actor de teatro Agustín Clement quien dijo que no buscan atraer un nuevo público, ya que el público siempre está allí.

‘Tú escuchas a las mamás permanentemente diciendo ‘no tengo nada que hacer con mis hijos’ y yo creo que esa palabra exigente va con el tema de ‘no tengo nada cultural que hacer con mis hijos’. Entonces ese público que está allí considera que el teatro es una alternativa diferente, piensan, porque me lo han dicho, que ellos van a acostumbrar a que el niño vaya al teatro para que de grandes lo amen’, éxplicó Clement, quien también admitió que hacer obras infantiles es parte de la estrategia de los productores.

De esa misma manera lo expresó Stella Lauri, conocida productora y actriz de teatro, quien mencionó dos puntos por los cuales la oferta de teatro infantil ha aumentado en nuestro país.

‘En Panamá existe una necesidad de tener actividades infantiles, ya que la oferta es limitada, eso por un lado, por el otro pienso que ha aumentado la demanda de teatro adulto y al suceder eso los adultos se están acostumbrando a ir al teatro y entonces están encontrando interesante llevar a sus hijos también’.

MAYOR AUGE, MAYOR COSTO

Aunque han resultado muy visitadas, preparar una obra infantil resulta más costosa que una para adultos. El vestuario, la escenografía, el maquillaje, todo debe ser y verse mejor.

Clement, quién en el 2006 produjo su primera obra de teatro infantil, comentó que como productor puede decir que a estas obras nunca va a verla una sola persona, ni tampoco una pareja, siempre van de tres a cuatro personas.

‘Así que nosotros como productores y Ceila González que es la productora de este montaje no hemos subido el precio. Tenemos vestuarios más caros, maquillajes más caros, escenografía y música más caros, pero el precio no sube de los seis dólares porque queremos que sea masivo’ expresó el productor.

Lauri no muy lejos de la opinión de Clement comentó que el único problema del teatro infantil es que tiene costos que el teatro para adulto no tiene. Como por ejemplo las canciones, ya que sea musical o no siempre debe haber canciones en las obras infantiles, además que el material para los vestuarios es muy costoso, pero lo más curioso manifiesta la dueña del Teatro Bambalinas, único teatro exclusivamente infantil en Panamá, a pesa de que los rubros en el teatro infantil son más costosos, el boleto es más barato que el de una obra para adulto.

Clement, además de hacer teatro infantil, está apoyando a los músicos nacionales, ya que comentó que todas las canciones de sus obras son originales y hechas por músicos panameños.

COMPARANDO HISTORIAS

¿Qué tienen las obras infantiles que no tienen las de adultos? los productores exponen su punto de vista.

Para Lauri, las obras de teatro infantiles se llenan bastante, siempre hay un mercado que es sostenido y permanente en esa área, pero en las obras de adultos hay más incertidumbre, ‘¿va a venir la gente?, ¿esta obra irá a pegar?’.

Para el productor de ‘Azulillos’, hacer una obra para adultos resulta más rentable, pues los actores son adultos y ellos mismos se maquillan.

‘Yo, en las obras que he realizado, tengo que contratar un maquillista, pues los niños no saben maquillarse’ puntualizó Clement.

¡A ELEGIR LAS HISTORIAS!

Durante todo el año se están presentando obras en los diferentes teatros del país, pero, ¿cómo hacen los productores para hacer tantas historias diferentes?

Clement, de una manera muy cómica, mencionó que para él, los niños ya toparon su límite de ‘Blanca Nieves y los 7 Enanos’, pues según explica el productor, ellos ya saben lo que va a pasar con esa historia, ‘es linda y clásica, pero yo creo que estamos apostando con historias nuevas, recientes, pero muy ambiciosas. El público está respondiendo bien, sobre todo a los mega proyectos como ‘Charlie y la fábrica de Chocolates’. El público está respondiendo tanto a las obras como a los musicales.

Por su parte, Lauri quien el año pasado presentó en su teatro seis obras infantiles, cuenta que no es fácil.

El año pasado hicimos historias de cuentos conocidos, este año todo es original. Siempre buscamos conceptos básicos y conflictos en cuanto a encaminar la historia, siempre con su moraleja al final, para que de esa manera los niños después de la obra puedan preguntarle a sus padres el por qué de lo sucedido’.

PARA TODO PÚBLICO

Si bien es cierto, las obras infantiles van dirigidas a un público infantil, pero los productores también han pensado en los padres. Es por esa razón que durante la puesta en escena, se podrán escuchar comentarios jocosos, que muchas veces tienen que ver con un problema actual por el que pase el país o algún lío político.

‘De por sí las obras infantiles son divertidas, pues hay una interacción entre los actores y el público, es por esa razón que en el momento que las estamos escribiendo y hacemos una pausa y pensamos ¿reventamos a tal político? y lo metemos y al final resulta muy gracioso’ culminó Clement.