Temas Especiales

11 de Apr de 2021

Café Estrella

Con categoría exclusiva en esta edición

PANAMÁ. Odios, amores, música y dolores son solo algunas de las sensaciones que producirán las ocho películas que integran la sección de...

PANAMÁ. Odios, amores, música y dolores son solo algunas de las sensaciones que producirán las ocho películas que integran la sección dedicada a los países de Centroamérica en el Festival Internacional de Cine de Panamá.

Las producciones se podrán ver a partir del 3 de abril hasta el 9 de abril y cada una de ellas cuentan historias de Panamá, República Dominicana, Costa Rica, Cuba y El Salvador.

DEL ISTMO

En el caso panameño, Abneir Benaim nos representa con Invasión, empleando una combinación de puestas en escena con entrevistas, el realizador panameño explora la invasión a Panamá por los EE.UU. en 1989, y descubre que muchos de sus compatriotas de alguna manera han olvidado que el evento ocurrió en lo absoluto. En su vital exploración de una amnesia colectiva voluntaria, ‘Invasión’ también le pone un espejo en frente al momento actual.

También del istmo y dirigida por Annie Canavaggio se presenta Rompiendo olas, documental que muestra el destino de tres jóvenes que se juegan la vida entre el mar y la dura realidad de la tierra firme. Oli, Cholito y Deivis son tres surfistas de Santa Catalina, una pequeña colonia de pescadores del Pacífico panameño. A pesar de sus limitaciones económicas, enfrentan una lucha desigual para estar en la cima del surf mundial.

De Costa Rica llega Por las Plumas, la historia de un vigilante que quiere entrar en el negocio de las peleas de gallos, compra y se hace amigo de Rocky, un gallo que para él es su protegido. Esta es la historia debut como director de largometrajes del Costarricense Neto Villalobos.

Otra tica es Puerto Padre, la historia de un joven que deja su hogar en Isla Chira para buscar a un padrino que puede o no existir nos ofrece muchas razones para desesperar. Un relato en el que la esperan za es el eje de central.

Desde La Habana siendo una producción cubana/estadounidense y con la dirección de Jorge Perugorria llega Amor Crónico, un híbrido entre documental de concierto y comedia de carretera acompaña a la cantante cubana nominada al Grammy Cucu Diamantes, cuando lleva a su banda, junto con algunos nuevos amigos, a una gira relámpago por su tierra natal, sorprendiendo audiencias con su energético show.

República Dominicana no se queda atrás y nos trae de la mano de Leticia Tonos Paniagua, Cristo rey, descrita por su realizadora como ‘un estudio penetrante del crimen, las tensiones culturales y la experiencia de los inmigrantes, explorados a través de una historia tipo Romeo y Julieta, con un marco caribeño y una mirada honesta a las difíciles condiciones que soportan los haitianos en República Dominicana’.

De la tierra de Farabundo Martí, llega Princesas Rojas, una historia de los años 80 en el Salvador, sobre la pérdida de la inocencia con carga política, sobre Claudia, una niña de 11 años, hija de activistas sandinistas que lucha por encontrarse a ella misma en medio de una vida llena de secretos, caos y desarraigo. Una historia dirigida por Laura Astorga Carrera .

Es la primeras vez que desde su primera edición en el 2012, el festival internacional de Cine de Panamá cuenta con un espacio exclusivo para filmes centroamericanos, nutridas por directores y actores de la región. Este año son apenas 8 películas, un número que se podría multiplicar gracias al talento de realizadores de la región que no paran de explotar ideas para el séptimo arte.