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27 de Oct de 2020

Ciencia

En busca de los petroglifos de El Montuoso

Figueroa explicó que la reserva es grande, pero el bosque es reducido, además de ser primario y regenerado

En busca de los petroglifos de El Montuoso
Petroglifo en la Reserva Forestal de El Montuoso, distrito de Las Minas, provincia de Herrera

A las 8:00 a.m. de un domingo, un grupo de personas de diferentes edades, ocupaciones y países de origen, tenían un común denominador: hacer una gira para conocer los Petroglifos (piedras con dibujos rupestres) de la Reserva Forestal de El Montuoso (creada en 1977), en el distrito de Las Minas, provincia de Herrera. El líder de la expedición, y gerente general de la finca ecoturística Guazán, Günther Figueroa, dijo que ‘Se cree, según las investigaciones, que los petroglifos pertenecen a un área ceremonial. Es una parte de la historia de Panamá que está muy poco documentada. La mayoría está dentro de las tierras de esta reserva, que es el último residuo de bosques de Herrera, y suponemos que están conectados con otros que también están localizados en esta provincia’.

Figueroa explicó que la reserva es grande, pero el bosque es reducido, además de ser primario y regenerado. ‘Hay petroglifos en todo el mundo. También se han visto algunos en forma de cruz. Es muy interesante que en esta área nacen muchos ríos de Veraguas, Herrera y Los Santos, como La Villa, Tebario, Mariato y Buena Vista. El clima aquí puede bajar hasta los 16 grados. Esta área tiene agua todo el año’.

El grupo fue en auto hasta Las Minas, y ya dentro de la reserva, caminó durante media hora por un sendero hasta llegar a los primeros petroglifos, en un cerro. Es un área húmeda y los caminos estaban llenos de lodo, por lo que la primera indicación fue calzar botas u otro tipo de calzado adecuado. Los guías le entregaron a cada visitante una vara de bambú, para ayudarse o impulsarse al andar. Después de visitar los primeros petroglifos, hay que internarse más profundamente en el bosque, para observar el siguiente grupo.

El silencio, el canto de las aves y la flora propia del lugar, como briófitas, selaginellas y helechos, hacen el escenario natural. Los guías alertaron que es mejor cuidarse de algunas plantas. Un mundo de detalles que hacen del recorrido una experiencia única.

Estos petroglifos muestran una especie de desgaste, por la intervención de los visitantes organizados y no organizados, que han llegado al lugar. Turistas, maestros y estudiantes, y otros han dejado su marca, ‘delineándolos’ con ramas y otros elementos.

Esta gira que describimos aquí pertenece al catálogo de Cubitá Tours, y hace énfasis en el respeto y la conservación de los sitios arqueológicos, como patrimonio esencial de la nación.

Más de una hora después, los expedicionistas fueron recibidos en el autobus con refrescos y bocadillos saludables. Para algunos era la primera vez que veían unos Petroglifos, considerados monumentos históricos.