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26 de Oct de 2020

Ciencia

Científicos investigan sobre la inocuidad alimentaria en tiempos de emergencia

Investigadores de la Senacyt y la Unachi  buscan detectar y gestionar los riesgos transmitidos por los alimentos

La seguridad alimentaria y la soberanía nacional
Sobre la base de su cultura, cada pueblo define el tipo de alimentación que tiene.Archivo

La inocuidad de los alimentos es la ausencia, o niveles seguros y aceptables, de peligro en los alimentos que pueden dañar la salud de los consumidores. Los peligros transmitidos por los alimentos pueden ser de naturaleza microbiológica, química o física y con frecuencia son invisibles a simple vista; bacterias, virus o residuos de pesticidas son algunos ejemplos, describió la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su sitio oficial.

El organismo añade que la inocuidad de los alimentos juega un papel fundamental a la hora de garantizar la seguridad de los alimentos en cada etapa de la cadena alimentaria: desde la producción hasta la cosecha, en el procesamiento, el almacenamiento, la distribución; hasta el final de la cadena, en la preparación y el consumo.

La ONU estimó que anualmente se producen unos 600 millones de casos de enfermedades transmitidas por alimentos. Los alimentos nocivos son una amenaza para la salud humana y las economías, afectando desproporcionadamente a las poblaciones vulnerables y marginadas, especialmente las mujeres y los niños, y las poblaciones afectadas por los conflictos y la migración, destaca el organismo.

“Cerca de tres millones de personas en todo el mundo, tanto en países desarrollados como en países en desarrollo, mueren cada año por enfermedades transmitidas por el agua y los alimentos, y millones de personas enferman. Los alimentos son el punto de partida de nuestra energía, salud y bienestar. A menudo, damos por sentado que son inocuos, pero en un mundo cada vez más complejo e interconectado donde las cadenas de valor alimentarias son cada vez más largas, las normas y regulaciones se convierten en vitales para garantizar nuestra seguridad”, mencionó la ONU.

Es por ello que la ONU y la Organización Mundial de la Salud (OMS) se unieron para conmemorar cada 7 de junio el Día Mundial de la Inocuidad Alimentaria, a fin de inspirar acciones que ayuden a prevenir, detectar y gestionar los riesgos transmitidos por los alimentos, contribuyendo a la seguridad alimentaria, la salud humana, la prosperidad económica, la agricultura, el acceso a los mercados, el turismo y el desarrollo sostenible.

En ese sentido, científicos de la Facultad de Ciencias Naturales y Exactas de la Universidad Autónoma de Chiriquí (Unachi) con el apoyo de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), realizaron el webinar “Investigación en la química de la inocuidad alimentaria, un reto en tiempos de emergencia” cuyo objetivo es concienciar a la población y promover la seguridad alimentaria en nuestros países.

Ariadna Batista, coordinadora de la maestría en ciencias químicas con Énfasis en Inocuidad Alimentaria de la Unachi, afirmó que esta actividad se enmarca dentro de las proyecciones académicas y científicas que viene realizando desde el año 2015 en conjunto con sus docentes, estudiantes y la universidad para contribuir en la formación del recurso humano que velará en minimizar las Enfermedades por Transmisión de Alimentos (ETA) causadas por contaminantes químicos, ya que es necesario colocar en la dieta del panameño alimentos no sólo nutritivos sino también saludables.

Mientras que, José Troestch, del Centro de Investigaciones en Recursos Naturales (CIRN) de la Unachi presentó el tema: “Uso de la cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas en tándem para la determinación de micotoxinas en arroz: Revisión”, el cual fue desarrollada con la colaboración de Cristina Juan de la facultad de farmacia de la Universidad de Valencia, España y presentada previamente en el séptimo Congreso Internacional de Estudiantes de Ciencias y Tecnología de Alimentos realizado en febrero-2020 en esta misma ciudad española como parte de las actividades del programa de generación de nuevas capacidades de la Senacyt, menciona un comunicado de la secretaría.

En el documento, Troestch, indicó que las micotoxinas afectan una amplia variedad de alimentos a través de cultivos contaminados, principalmente cereales (maíz, arroz, trigo), una vez presentes, no se pueden descontaminar, debido a su estabilidad. Sus efectos tóxicos constituyen un riesgo para la salud animal y humana generando un problema para la seguridad alimentaria mundial. El arroz es la principal fuente nutricional para un tercio de la población mundial y una posible fuente de contaminación con micotoxinas.

“El objetivo es identificar la metodología analítica que se ha aplicado recientemente para la determinación de micotoxinas en arroz, el origen de las muestras analizadas y las técnicas de extracción y limpieza”, agregó Troestch.

Contaminación y alteración ambiental

Miguel Vega, investigador del Centro de Investigación de Productos Naturales y Biotecnología (Cipnabiot) también de la Unachi expuso la conferencia “Potencial uso de Microalgas para el tratamiento de aguas procedentes de plantas alimentarias”. El investigador señaló que actualmente existe mucho problema en nuestro país de contaminación por las aguas residuales, causando un serio proceso de alteración ambiental que afecta tanto al ser humano como a otros organismos vivos y al ecosistema.

“Unos de los mayores productores de aguas residuales son las industrias alimentarias, todo debido a la alta demanda de agua y a los desechos que la acompañan. Investigadores de todo el mundo han estado empleando técnicas biotecnologías con microalgas buscando una solución de esta problemática, los mismos han obtenido resultados prometedores que ayudarán a que muchas de estas empresas del ámbito alimentario no contaminen en volumen mayor con los desechos que originan”, resaltó el investigador según el comunicado.

Brenda Checa Orrego, coordinadora de Servicios Técnicos de Análisis Químico de la Dirección Nacional de Sanidad Vegetal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) y quien presentó el tema: “Esfuerzos de los laboratorios en el contexto Regional y Nacional para garantizar la Inocuidad Alimentaria”, resaltó que la Inocuidad alimentaria es una preocupación mundial.

Durante su participación Orrego, mencionó que según la OMS una de cada 10 personas en el mundo, se enferman después de ingerir alimentos contaminados y cada año fallecen 420,000 personas tras haber consumido alimentos contaminados, los niños menores de 5 años cargan con el 40% de las enfermedades transmitidas por los alimentos con 125,000 muertes anuales.

“En el contexto de América Latina y el Caribe sobre la Inocuidad Alimentaria, la situación de la Inocuidad alimentaria en la región es heterogénea, los programas de monitoreo en diversos casos no llegan a cubrir todas las áreas de inocuidad alimentaria requeridas, insuficientes políticas basadas en riesgo o falta de aplicación y seguimiento a las políticas establecidas y no se cuenta con una base de datos regional armonizada a la que puedan acceder los tomadores de decisiones”, manifestó Orrego.

La seguridad alimentaria es clave para lograr varios de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y por ello que la conmemoración del día internacional sirve para resaltar su papel para ayudar a prevenir, detectar y gestionar los riesgos transmitidos por los alimentos. Contribuye a la prosperidad económica, impulsa la agricultura, el acceso al mercado, el turismo y el desarrollo sostenible, señaló la ONU.