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31 de Oct de 2020

Cultura

El sueño como escape al dolor

‘ After Dark’ es una electrizante novela del genial escritor Haruki Murakami (Kyoto, 1949), inspirada en la bella durmiente y en “La cas...

‘ After Dark’ es una electrizante novela del genial escritor Haruki Murakami (Kyoto, 1949), inspirada en la bella durmiente y en “La casa de las bellas durmientes” de Yasunari Kawabata, Premio Nobel de Literatura.

Esta es la versión japonesa kafkiana moderna de “La Bella Durmiente”. En una narración apasionante recrea la gran ciudad de Tokio, su mitificación literaria, producto de la visión estética del alma y el inconsciente colectivo masivo.

La historia inicia en un Denny’s, cadena de cafeterías norteamericanas, a media noche. Mari Asai, una joven japonesa de 19 años se encuentra sentada en una mesa leyendo, encuentra un músico que la reconoce como hermana de la bella modelo Eri Asai.

Esa madrugada llega Kaoru, encargada de Alphaville, hotel de ocasión, una antigua luchadora, para solicitarle que sirve de intérprete. Le solicitan que traduzca una conversación con una joven prostituta golpeada salvajemente por Shirakawa, un ejecutivo especialista en computadoras, quien acostumbra golpear prostitutas.

Shirakawa trabaja de noche. Tiene esposa e hijos. Su aspecto común y corriente puede engañar con respecto a su peligrosidad. Es un personaje multifacético, convulso, impetuoso y atroz. Shirakawa se encuentra en su despacho con un lápiz plateado con el nombre de la compañía donde labora, VERITECH.

Un extraño aparece en la televisión con una máscara traslucida tan pegada al rostro como una segunda piel. Completamente inexpresivo, no podemos adivinar lo que siente ni piensa. Este hombre sin rostro se sienta silenciosamente ante la cámara, observa a Eri Asai dormida, indefensa, una bella durmiente que parece nacida de una fantasía de estirpe kafkiana, resuelta a través de un juego basado en la confusión entre realidad y ficción televisiva.

Eri vive tomando píldoras, haciendo dieta y echándose la fortuna. Su hermana Mari crece como el patito feo a su sombra. Eri se refugia en un profundo sueño que lleva dos meses, en su habitación. Es observada por un extraño enmascarado a través del televisor. Súbitamente, se percata de que no está en su casa.

Se encuentra en una habitación enorme, en su cama y vestida con su pijama azul, más le es imposible identificar dónde se encuentra. Nadie sabe donde está, lo único que desea es seguir durmiendo en el vacío de la nada.

El tiempo pasa, flota en un océano puro de pensamiento ausente. No entiende cómo llegó a este lugar, no sabe si está viva o muerta. Esta es su realidad, una realidad distinta a la que conoce como su realidad normal. La habitación se asemeja a la oficina donde estaba laborando hasta tarde en la noche Shirakawa. Su cuerpo está entumecido, producto de una siesta prolongada.

Las puertas y ventanas están herméticamente cerradas. Trata de abrirlas pero lo único que consigue es lastimarse las manos. Se siente mareada. El silencio es tan profundo que le duelen los oídos. Se siente algo extraño y sofocante, el paso del tiempo es electrizante.

El sufrimiento desgarra, enferma, aísla. El milagro del amor fraternal cura a Eri y la saca del estado de anestesia emocional que la llevó a dormir un sueño profundo por dos meses. No quería enfrentar la realidad del estado de entumecimiento que deja el desamor, la perdida afectiva.

La historia finaliza cuando la ciudad de Tokio, gigantesca metrópolis, despierta. Los diálogos reflejan la naturaleza humana, el espacio de los crímenes, los horrores de la noche. Los personajes ceden sus protagonismos a la ciudad de un Tokio “posmoderno”, captado desde la media noche hasta el amanecer. Murakami es un escritor excepcional, que recrea la ciudad del crimen perfecto, el bajo mundo, la miseria de sus habitantes. “After Dark” es una extraordinaria novela metafísica, de gran calidad literaria, representante de un novedoso género.