07 de Oct de 2022

Cultura

En manos de un perfecto extraño

E se es un sentimiento normal y frecuente en las miles de mujeres que hace años que se arreglan en casa o van al salón de vez en cuando,...

E se es un sentimiento normal y frecuente en las miles de mujeres que hace años que se arreglan en casa o van al salón de vez en cuando, exigiendo siempre lo mismo por temor a equivocarse. Como en todo en la vida, estar muy cerca del objetivo nos hace perder la perspectiva. Es por ello que los extraños podemos ver con claridad la solución de problemas que son un gran tema en muchas mujeres.

Y cuando digo extraños en esta nota, me refiero de manera dramática a todos aquellos que vivimos la vorágine cambiante e intensa de la belleza, las formas, la moda, las tendencias: somos los maquilllistas, peluqueros, y asesores de imagen en general que vemos a una mujer por primera vez y SABEMOS que lucirá fantástica con un corte de cabello radicalmente diferente. Adivinamos de inmediato que se verá espectacular con un tono de cabello que ella ni pensaría en hacerse. Un segundo nos basta para darnos cuenta de que la forma de cejas que lleva hace años no le ayuda en lo absoluto. Una mirada y sabemos cuál es exactamente el vestuario que debería llevar para verse siempre regia. Somos entonces, más que extraños, ángeles del estilo! Sí, por qué no? Ángeles del Estilo que venimos a protegerlas de cometer errores y que las ayudamos a verse lo mejor que puedan, a brillar, a sonreír, a saberse bellas, admiradas, deseadas.

A veces, después de una jornada de trabajo de asesoría empresarial en las empresas en las que brindo mi consultoría de Imagen, me siento a ver cómo se despiden y se van las mujeres con las que he compartido 4 horas de consejos de belleza y estilo. Se van sonriendo, su voz se escucha más alta y confiada que al principio; mueven sus cabelleras, algunas se han quitado los lazos y el pelo flota al viento de sus propias vueltas de coquetería y liberación. Liberación porque una mujer que es todo lo bella que puede ser, se siente libre, ligera, feliz.

De todas las satisfacciones que me da mi profesión: independencia, manejo de mi propio tiempo, conocer gente interesante, estar permanentemente investigando y actualizándome, lo más grande y gratificante es escuchar a mujeres que nunca antes había visto y que no volveré a ver quizás, decirme: Gracias! Me siento bella! Me siento mejor!