25 de Feb de 2020

Cultura

Besos en crisis

E n los últimos meses, la célebre frase del escritor francés Alfred Louis Charles de Musset, que dice: “El único idioma universal es el ...

E n los últimos meses, la célebre frase del escritor francés Alfred Louis Charles de Musset, que dice: “El único idioma universal es el beso”, parece perder su esencia. La razón, la aparición de la influenza A/H1N1, también llamada influenza estacionaria, en varios países del mundo.

Primero fue México, Estados Unidos, Escocia, Canadá, Nueva Zelanda, Israel, Francia, España, Brasil y ahora la presencia del virus mortal ataca a Panamá, donde hasta el momento de redactar esta nota se habían confirmado 39 casos (25 menores de 15 años y 14 adultos) de personas contagiadas y 25 que aún se encontraban en estudios.

Desde su aparición, la noticia causó novedad y el virus corrió como humo por México, cobrando cientos de víctimas, dejando a un lado los estudios de expertos que aseguran que besar a su pareja es el mejor antídoto contra la depresión y una excelente forma de mejorar la salud. Allí la epidemia encerró a familias enteras y las sumió en la angustia y la incertidumbre. Lugares de encuentros amorosas y entre amigos como avenidas y parques quedaron desolados.

Al parecer, las manifestaciones de afecto entre parejas, amigos y familiares con besos, no tienen cabida en este tiempo en que la influenza A/H1N1 amenaza. Así lo deja entrever un sondeo que realizó Ego entre los adolescentes locales, en el que Marina, de 19 años, con voz entrecortada manifestó su angustia, debido al asma que padece desde niña. “Estoy muy preocupada y temo salir y hacer nuevos amigos, porque uno no sabe quién puede estar contagiado”.

Y es que así como ella, la incertidumbre agobia a muchos. En días pasados, en un mall de la ciudad de Panamá, un grupo de jóvenes fueron sacados del local por llevar puestas sus mascarillas de tela como medida de protección. La influenza no mira raza ni condición social.

De un día para otro la epidemia cambió la vida de muchos. Ahora una mascarilla de tela funciona como barrera entre las costumbres de las culturas, de saludarse con un beso, para preservar la salud.

La realidad, es que por el momento las cuestiones de amor y amistad tendrán que esperar, y sino se logra combatir el virus con las medidas preventivas de aseo dadas por las autoridades de Salud, la frase de Alfred L. de Musset quedará en el olvido.

Trastoca fronteras

Sin duda alguna, en esta época los besos están en crisis. De acuerdo con una nota publicada por BBC Mundo , en México se cancelaron bautismos, primeras comuniones y fiestas de todo tipo para evitar cualquier contacto.

Otras afectadas son la trabajadoras sexuales que se han quedado sin clientes. Ha bajado mucho el trabajo. Antes atendía como nueve clientes al día y ahora están llegando dos o tres. Y hoy no ha llegado ninguno", le dijo Mérida a BBC Mundo , una prostituta del barrio de La Merced. Mérida dice que ella y sus compañeras han sido objeto de discriminación porque muchos las están culpando de ser parte de un foco de infección. "Algunos nos dicen que usemos guantes y mascarillas de tela, pero.. ¿cómo vamos a trabajar así?", se pregunta.

Mientras que Egipto es otro de los países que se suma a esta lucha de prevención. Según una nota publicada por el portal egipto.pordescubrir.com, para poner fin a los contagios de este virus entre los egipcios, se ha lanzado una campaña que recomienda a los egipcios que no se besen.

Y es que dar besos, además de ser una forma de saludo habitual también una forma muy directa de contagiar el virus, por lo que el gobierno de ese país recomendó que por un tiempo la población evite dar besos, ni siquiera a personas que no ven desde hace tiempo, familiares y amigos.