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02 de Apr de 2020

Cultura

El arte de acariciar

L a piel está compuesta de una infinidad de puntos sensibles que se pueden descubrir día tras día. Eso le ayudará a enfilar sus propósit...

L a piel está compuesta de una infinidad de puntos sensibles que se pueden descubrir día tras día. Eso le ayudará a enfilar sus propósitos a otras zonas que no son las clásicas áreas erógenas a la hora de amar. Acariciarse suavemente con los labios y la lengua los lóbulos de las orejas, continuando por el cuello, alrededor de la boca, la nariz, sus mejillas y pecho pueden ser el inicio de un encuentro inusitado de placer. Prosiga por las zonas que quiera y de cuando en cuando un mordisco o pellizco, suave, es muy gratificante. Normalmente se utilizan los dedos pulgar e índice de la mano, aunque también es posible realizarlos con los labios. En ambos casos hay que ser extremadamente delicado.

La lengua, lo mismo que las manos o la boca se pueden utilizar para estimular produciendo los placenteros escalofríos.

Acariciando suavemente toda la superficie de la piel se produce una estimulación suave que puede combinarse con otras de mayor intensidad.

Según la psicóloga Geraldine Emiliani, el verdadero afecto relacionado con la intimidad es fuerza y energía, y ayuda al crecimiento constante de cada uno. Hay diferentes grados de intimidad en una gran variedad de relaciones que satisfacen diversas necesidades, desde las relaciones sexuales hasta las amistades profundas y duraderas. Obsequiar algo hecho de la imaginación y creatividad, es el acto humano más renovador y gratificante que uno puede experimentar. Inténtelo. “Es afecto que humaniza”. El coqueteo doméstico, las caricias y manifestaciones de cariño y ternura, concluye, refuerzan la idea de que las personas están juntas porque desean estarlo y no porque es lo apropiado, lo práctico y la costumbre.