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27 de Nov de 2020

Cultura

'Yo cumplí'

Cerca del mediodía del martes 28 de abril de 2009, en la ciudad se respiraba expectativa. El domingo siguiente, (3 de mayo) serían las e...

Cerca del mediodía del martes 28 de abril de 2009, en la ciudad se respiraba expectativa. El domingo siguiente, (3 de mayo) serían las elecciones generales. Las calles saturadas de propaganda política veían autos subir y bajar, ir y venir. Junto a otra periodista y un fotógrafo nos adentrábamos en la Vía Italia, copada de altos edificios, en el corazón del exlusivo sector de Paitilla. Nos dirijíamos a una cita común en una época semejante: entrevistaríamos a uno de los candidatos a la presidencia, pero no era un aspirante cualquiera. Se trataba de Guillermo Endara (1936-2009), hoy llamado Padre de la Democracia Panameña y quien ya había sido presidente entre el 20 de diciembre de 1989 y el 31 de agosto de 1994.

Llegamos a la terraza del condominio Puerta del Sol y cinco minutos más tarde apareció tras las puertas del elevador el presidente Endara. Vestía una camisa de algodón a rayas, un pantalón jeans y sandalias. En dos semanas cumpliría 73 años. Cuando estuvo lo suficientemente cerca nos saludo con la naturalidad de siempre. “¡Hola! ¿Qué me cuentan en La Estrella?”, dijo sonriente y nos invitó a sentarnos en una de las mesas cercanas a la piscina.

Su semblante era amable y sereno. Como introducción nos contó que estaba satisfecho con su campaña. “Yo hice política cuando no había encuestas y aprendí a mirar a la gente”, decía en referencia a sus posibilidades.

Había vivido un momento como ese 20 años atrás en 1989, pero en aquel entonces enfrentaba a un régimen cruel y despota. Entonces dos tercios de la población lo apoyaron decididamente, pero debió esperar seis meses antes de llegar a la presidencia.

Aunque la entrevista debería centrarse en la actualidad, fue inevitable ponderar el momento. Estar frente a Endara era estar frente a la historia. Las anécdotas fueron surgiendo poco a poco, asomadas en la espontaneidad del personaje y los anzuelos que empezamos a lanzar en la búsqueda de memorias fascinantes.

Entre una cosa y otra llegó la pregunta:

– Uno de los mayores cuestionamientos que se le hacen es que no impulsó un cambio constitucional, ¿por qué?

“Yo también lo habría querido hacer, pero tuve que escoger. Eran momentos muy dificiles. Tenía que dedicarme a recuperar el país, fortalecer la democracia, reestablecer la seguridad. Habían algunos cabecicalientes que me pedían convocar a una constituyente. Tráiganme la lista ustedes de los constituyentes y yo la convoco, les dije, y ahí quedo todo”.

- En 1994 la percepción era de que su gobierno no había logrado satisfacer a la población. ¿Usted siente que cumplió sus promesas electorales ?

“Sí”, dijo sin dudar. “Yo prometí democracia, independencia de poderes y libertad de expresión y eso nadie puede ponerlo en duda.”

Entre anécdotas, memorias y risas, la charla se extendió por al menos 90 minutos. Endara entonces estaba confiado de que su salud no le iba a jugar una mala pasada. “El doctor me dejó como nuevo”, dijo al hablar de una operación del corazón a la que se había sometido meses antes.

- Presidente, ¿ pero no le ha costado esta campaña?

Miró al horizonte como esperando encontrar en la brisa marina su mejor respuesta. “Cualquier cosa puede pasar, pero para mí lo más importante es defender la democracia, ese es el mensaje. Tú que sabes podemos dar una sorpresa”..

Sin duda, Endara tenía claridad sobre sus posibilidades electorales. Sin embargo, sabía también que ese constituiría su último aliento en la lucha por la construcción de la Panamá que soñaba. Y así fue. Con la campaña del 2009, el expresidente selló para siempre el legado que había comenzado a construir 20 años atrás.