Temas Especiales

03 de Jun de 2020

Cultura

Cuatro modelos básicos que adoptar

Existen cuatro modelos básicos que los niños adoptan para sobrevivir en un hogar disfuncional. Algunos niños los mantienen aún en la adu...

Existen cuatro modelos básicos que los niños adoptan para sobrevivir en un hogar disfuncional. Algunos niños los mantienen aún en la adultez mientras que unos cambian de modelo a modelo a medida que la dinámica familiar cambia.

Un hijo único puede adoptar todos estos modelos de un momento a otro.

El niño responsable

Este niño de 9 años pareciera que tuviera 40 años. Toma el papel de padre desde muy temprana edad es como el “héroe” de la familia. Son buenos estudiantes, estrellas en los deportes. Con este niño los padres se sienten como si fueran realmente buenos padres ante la gente.

Las consecuencias de este modelo es que cuando son adultos son extremadamente rígidos, criticones para con los demás menos para con ellos mismos. Son compulsivos a la hora de alcanzar algo pero extremadamente inseguros e inadecuados por dentro. Tienen un yo muy pobre y se basan en el éxito exterior para validarse a sí mismos.

La oveja negra

Este es el niño más honesto emocionalmente de la familia, dice la verdad pero es la vergüenza de toda la familia. Lo que realmente hace este niño es distraer a la familia de la tensión que se vive en casa.

Tiene problemas en la escuela y hace de todo por llamar la atención, la cual es muy negativa. Son románticos de adultos pero desconfían muchísimo. A menudo quedan embarazadas o son adictos en la adolescencia.

Estos niños son los más sensibles por eso es que sienten tan dolor por dentro. Pueden autodestruirse porque sienten mucho odio por dentro. A menudo resulta que es la primera persona en la familia que quiere recuperarse.

El pacificador

Este niño toma la responsabilidad por el bienestar emocional de la familia. Se convierten en el payaso, director social, para revertir la atención de la familia del dolor al placer.

Cuando son adultos se les conoce por su buen corazón, bondad pero lo que sucede es que como están desconectados de sus necesidades y deseos, se pierden en ellos mismos. No saben ni quiénes son. Solo dan amor sin nada a cambio. Siempre tratan de salvar a los demás.

Pueden convertirse en enfermeras, trabajadoras sociales y terapeutas. Tienen poca autoestima, les es difícil decir que no. Es como si tuvieran la maldición de ser “Chicas Buenas” ya que solamente viven para complacer a los demás aunque por dentro desean ser ellas mismas sin tantas caretas.

El niño perdido

Este niño se escapa de la realidad tratando se pasar desapercibido. Fantasean todo el tiempo, sueñan despiertos, leen muchos libros y ven mucha TV. Confrontan la realidad alejándose de los problemas. Niegan tener sentimientos y “no se molestan en enojarse”.

Estos niños cuando son grandes no son capaces de sentir y sufren de una baja autoestima. Tienen terror a la intimidad y tienen fobia a las relaciones. Se la pasan solitos porque no quieren que nadie les hiera.

Muchos actores y actrices son “niños perdidos” que han encontrado una manera para expresar sus emociones protegidos por el personaje.

www.dracaroline.com