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21 de Jan de 2020

Cultura

Aprender a convivir

L os meses de la estación seca son los más adecuados para hacer algo de actividad al aire libre, conocer y disfrutar de la naturaleza. E...

L os meses de la estación seca son los más adecuados para hacer algo de actividad al aire libre, conocer y disfrutar de la naturaleza. El campamento es una de las actividades más completas que se pueden llevar a cabo en esta temporada y sus objetivos van más allá de hacer un paseo con un grupo grande de personas.

“El campamento es una actividad muy bonita con características especiales y de mucho beneficio para las personas que participan en ellas ya sean grandes o chicos”, dice el profesor Andrés Jaén, presidente de Asociación Panameña de recreación y Tiempo Libre (Apartil) y experto en recreación.

“Campamento viene de la palabra campo, se trata de estar en contacto con la naturaleza y en Panamá tenemos una riqueza natural fabulosa, valles montañas, ríos, bosques, lagunas”, afirma Jaén. Y para efectos educacionales resulta muy conveniente. “no es lo mismo que te digan en la escuela qué es un valle o una meseta que estar allí y verlas por ti mismo”.

Un campamento es una actividad muy específica, sin embargo el nombre se le da a otro tipo de actividades que no tienen ni las características ni los objetivos que estos tienen.

“No estás en un campamento si no estás en el campo, si no pernoctas allí”, detalla el docente. Lo ideal es pasar al menos 5 días en un lugar determinado para que quienes participan puedan convivir, compenetrarse en el área y conocerla, tener vivencias que le lleven a satisfacerse y experiencias que contar a los demás.

Años atrás estas actividades podían hacerse sin ningún temor a orillas de un río o lago o en sitios muy apartados, sin embargo, la falta de seguridad ha generado la creación de otras opciones que a la larga resultan más convenientes para grupos o familias que deseen realizar esta experiencia. Para esto se pueden pedir prestados terrenos o incluso alquilarlos.

“Hay asociaciones y movimientos juveniles que han desarrollado esta actividad por tradición como los Boy Scouts, las Muchachas Guías y otros grupos de exploradores y, de forma más reciente se han sumado los clubes de excursionistas y de aventuras. Pero el campamento es una actividad que la puede hacer cualquier familia, señala Jaén. “Ojalá los padres diseñaran esta actividad con sus hijos, se gana mucho”. Pero para ella hay que prepararse bien, hay que tomar muchos elementos en consideración como el lugar, el equipo, tener cuidado pues van a haber animales, reptiles e insectos que pueden hacer daño.

Lo ideal, según Jaén es que todos los que asistirán participen también en la planificación, escogencia del lugar preparación del botiquín, y la elaboración de la alacena, pues “no tendría sentido ir con un montón de latas o comer salchichas todos los días”. No hay lugar a improvisaciones. De igual manera todos los asistentes deberán compartir tareas para luego poder participar en las demás actividades.

Del campamento surgen actividades que se desarrollan en ciertas horas expediciones, visitas a poblaciones vecinas, visitas turísticas, interés cultural o topográfico. “La idea no es ir al cocinar y dormir debe haber un programa recreativo para que la gente disfrute y saque provecho de las actividades que se dan allí. Deben haber juegos y al anochecer se puede hacer una fogata, donde se puede cantar, preparar una charla inspiracional o educativa o sencillamente conversar.

Es importante que se generen beneficios de tipo espiritual, acrecentamiento del amor familiar, del amor fraternal. El trabajo de campamento ayuda a lograr ese objetivo pues todo el mundo debe colaborar.