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30 de Oct de 2020

Cultura

Dile ¡basta! a los mosquitos

PANAMÁ. La mayoría son grasosas y transparentes. Pero al mismo tiempo, son consideradas una de las dos únicas armas disponibles para con...

PANAMÁ. La mayoría son grasosas y transparentes. Pero al mismo tiempo, son consideradas una de las dos únicas armas disponibles para contrarrestar el mal que causan los temibles Aedes Aegypti, los mosquitos transmisores del dengue. Se trata de las cremas y sprays para evitar las picaduras de estos insectos.

‘La fórmula primordial para evitar ser pinchado por un Aedes Aegypti es no tener ningún criadero en casa ni cerca de ella’, asegura el infectólogo panameño Carlos Daza. Pero en vista de que los índices de infestación han aumentado en algunos sectores de la capital, los expertos han recomendado a la población no solo eliminar los criaderos, sino también tomar en cuenta los productos repelentes. ‘Estos están disponibles en muchas formulaciones, incluyendo lociones, cremas, gelatinas, rociadores y artículos de baño. Los repelentes pueden reducir el riesgo de picadas de mosquitos y garrapatas, pero deben ser usados apropiadamente’, explica Alberto González, experto en epidemias tropicales.

Según Daza, el producto debe aplicarse en las áreas descubiertas e incluso por encima de la ropa. ‘No debe usarse en la piel no expuesta o cubierta por la ropa. Se debe evitar sobre los ojos, nariz o boca’, advierte.

Estos repelentes funcionan a distancias muy cercanas. Es decir, que el mosquito que es atraído por el olor de la piel del ser humano, pierde sus sensores cuando este se acerca a un sujeto que usa el producto. ‘Los repelentes son efectivos solo a cortas distancias de la piel. Quiere decir que el individuo, que usa el repelente, puede seguir viendo mosquitos volando cerca. Siempre y cuando la persona no sea picada por estos, no hay razón para aplicarse más repelente’, aclara González.

En este mismo sentido, el conocedor confirmó que no todos los productos son recomendables para niños. ‘No debe aplicarle repelentes con altas concentraciones de DEET (sustancia química) a bebés menores de 2 años. Los productos para estas criaturas deben contener no más del 10% de la sustancia mencionada’, revela.

Otra sugerencia, pero para los adultos, es que los repelentes con alta concentración de DEET (más del 25%), no debe ser aplicado sobre heridas ni constantemente porque irrita la piel. ‘En casos muy esporádicos, causan insomnio’, sentencia González.

OTRAS FÓRMULAS

En nuestro medio no solo existen los repelentes que se untan sobre la piel. ‘También disponemos de otros objetos electrónicos que sirven, además, para ahuyentar a las garrapatas, pulgas, cucarachas y hasta a las larvas de la sarna’, comenta dermatólogo Javier Carmona. ‘Actúan alejando a los bichos porque emiten una frecuencia inaudible para los seres humanos’, argumenta. La única debilidad, recuerda, es que ‘si no hay luz eléctrica no funciona’.

Pero la medicina natural también contempla algunos remedios caseros contra estos insectos. Para el naturista peruano Néstor Giraldo, el clavo de olor es perfecto como aislante. ‘Hierva una bolsita de clavos de olor en un recipiente y luego lo mezcla con cualquier tipo de aceite de bebé. Úntese la sustancia y verá que dará resultados. Además, Giraldo asegura que unas hojas de ecualipto machacadas, con un poco de vinagre, untadas al cuerpo, ahuyentarán a los mosquitos.