Temas Especiales

18 de Jan de 2021

Cultura

¿Compartir es la clave del desarrollo cultural?

Para. algunos científicos, síLa capacidad de compartir conocimiento y

Para

algunos científicos, síLa capacidad de compartir conocimiento y

aprender de otros sería clave para diferenciar a las personas de los

chimpancés y habría permitido a la especie humana dominar el mundo

moderno, sugirieron científicos el jueves.

Una

investigación publicada en la revista Science apunta a descubrir qué

hizo que los humanos pudieran establecer lo que se conoce como

cultura acumulada, la suma de conocimiento que ha llevado a mejoras

tecnológicas a lo largo de la historia.

Aunque

estudios anteriores han demostrado que los chimpancés pueden

aprender de sus pares, ninguna de sus habilidades es comparable a las

de los seres humanos en las mismas pruebas, y los científicos han

debatido durante mucho tiempo qué es exactamente lo que promueve la

creación de un conocimiento cultural cada vez más complejo.

El

estudio actual comparó grupos de niños de tres y cuatro años con

otros grupos de chimpancés y monos capuchinos, los cuales trataron

de obtener dulces tras resolver un rompecabezas en tres etapas.

Los

chimpancés y monos capuchinos no lograron en gran medida avanzar en

los tres niveles. Sólo un chimpancé llegó a la tercera etapa

después de 30 horas y ningún mono capuchino lo hizo en 53 horas.Sin

embargo, en cinco de los ocho grupos de niños analizados hubo al

menos dos individuos que llegaron a la tercera fase del rompecabezas.

La

diferencia es que los niños fueron más capaces que los monos de

aprender observando de las demostraciones y de comunicar y compartir

sus conocimientos con sus pares, indicó el equipo de investigadores

de Francia, Estados Unidos y Reino Unido.

Los

niños también tuvieron gestos de buena voluntad, a diferencia de

los chimpancés y monos, que fueron poco solidarios entre sí."La

enseñanza, la comunicación, el aprendizaje por observación, y la

sociabilidad jugaron un papel importante en el aprendizaje cultural

de la humanidad, pero estuvieron ausentes (o desempeñaron un papel

pobre) en el aprendizaje de los chimpancés y los monos capuchinos",

señaló el estudio.

Los

niños fueron observados a menudo explicándose unos a otros cómo

avanzar en las distintas etapas del puzzle y mostrando a un compañero

lo que debía hacer.

Los

niños también copiaron las acciones de los demás con más

frecuencia que los monos, y el 47% compartió de forma espontánea un

dulce con un amigo. Los chimpancés y monos nunca compartieron sus

dulces de esa manera.

Ese

tipo de intercambio muestra que los humanos comprenden la necesidad

de avanzar por un bien mayor, sugirió el estudio."Si las

personas voluntariamente comparten su premio con los demás,

significa que entienden que otros comparten la motivación de logro

de la meta que ellos alcanzaron", dijo el estudio.

En

contraste, los chimpancés y los monos capuchinos parecían

interactuar sólo para obtener premios para sí, de una manera

totalmente egoísta, en gran parte independiente de la actuación de

los demás, y exhibiendo un aprendizaje limitado de apariencia

principalmente asocial".

El

estudio fue dirigido por L.G. Dean, de la Universidad de St. Andrews

en el Reino Unido, con colegas de la Universidad de Durham, la

Universidad de Texas y la Universidad de Estrasburgo en Francia.

"Este

trabajo proporciona muchas ideas nuevas y valiosas sobre la cultura

acumulativa", señalaron, en un artículo publicado al margen de

la investigación, Robert Kurzban del departamento de psicología en

la Universidad de Pensilvania y H. Clark Barrett, del departamento de

antropología de la Universidad de California en Los Ángeles.

Pero

dada la complejidad de la psiquis humana, "terceras variables no

medidas pueden ser responsables tanto de las diferencias entre las

especies como de los efectos dentro de la especie", como la

capacidad para detectar si un compañero necesita ayuda para

aprender.

Además,

como la cultura humana ha evolucionado tanto, cualquier avance en el

proceso podría haber distinguido a los humanos de los monos, y esto

puede haber ocurrido hace muchos siglos y por lo tanto no se puede

medir hoy, argumentaron.