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30 de May de 2020

Cultura

La urbe como un escenario

PANAMÁ. El centro histórico amurallado de la ciudad estaba en ebullición. Payasos, mimos, personajes vestidos a la usanza medieval, taci...

PANAMÁ. El centro histórico amurallado de la ciudad estaba en ebullición. Payasos, mimos, personajes vestidos a la usanza medieval, taciturnos individuos murmuraban parlamentos. Es Aviñón, la mítica ciudad francesa en Provenza, que abre sus vetustos edificios y cualquier espacio disponible para la edición número 66 del festival que lleva su nombre. Un evento que se remonta al año de 1947 y que en la actualidad constituye el escenario de las más importantes manifestaciones de las artes teatrales.

LA PROPUESTA

El festival se desenvuelve según las bases propuestas por su fundador Jean Vilar, quien en un principio no estuvo de acuerdo en utilizar el amplio tablado del palacio donde vivieron los papas.

Un comité convoca a diferentes grupos del mundo a presentar sus obras tanto teatrales como de otras expresiones artísticas. Al principio, los trabajos presentados fueron exclusivamente nacionales. En la década de los setenta se abrió el compás de participación y de lugares de exposición, como capillas, claustros, etc.

PROGRAMA DE ESTE AÑO

La edición número 66 del Festival de Avignon arrancó el siete de junio pasado y culminará el próximo lunes. Incluye unos 35 títulos para dramas y variaciones, 8 espectáculos en las tablas, 6 exposiciones, 13 conciertos, 20 películas, etc.

Entre las obras invitadas están La muda de Anton Chejov, dirigida por Arthur Nauzyciel, De A a Z, escrita y llevada a escena por John Berger, y una versión multimedia de Seis personajes en busca de un autor, de Pirandello. Además, Atem, el soplo, una coreografía onírica bajo la dirección de Joseph Nadji.

Concurrieron directores como Thomas Ostermeier y William Kentridge. La obra Un joven se suicida, de Christophe Honoré, dirigida por Robert Cantarella, compartió el proscenio entre otros, con dramas de autores de la talla de Sartre y Eurípides, entre otros.

En una de las aceras un grupo musical estadounidense realiza danzas típicas de los jóvenes. En la empedrada peatonal, el colectivo ‘Les 4 danseurs fantastiques’ canta, baila y pide al público que comparta con ellos.

Uno de los más emotivos momentos fue el espectáculo teatral ‘Puz/zle’, a cargo de Sidi Larbi Cherkaoui, que expone a 11 bailarines, quienes desarrollan la coreografía en que representan a la humanidad en su búsqueda de espacio para el desarrollo de la vida

Este año se celebró el centenario del aniversario del nacimiento de Jean Vilar con un acto conmemorativo que consistió en una creación denominada ‘Plaza pública’, del colectivo KompleX KapharnaüM.

El festival es un grandioso espectáculo que se consolida dentro del amurallado pueblo, sede de un fenómeno histórico trascendental, pero que también gravita en el ámbito cultural por el esfuerzo, la creación dramática y sus relaciones con otras manifestaciones afines y que dan una dimensión al mito, al espíritu de reconstrucción de la realidad y la fantasía que llevan implícitos los autores y ejecutantes.