30 de Nov de 2022

Cultura

Planificación para la tercera edad

Tradicionalmente las opciones para cuidar de adultos mayores pasaban exclusivamente por mantenerlos en la casa familiar

Planificación para la tercera edad
En la cultura latina los hijos tienen a preocuparse más por el bienestar a futuro de sus progenitores.

Los hijos con frecuencia ya no pueden hacerse cargo de sus padres, debido a que generalmente ellos y sus parejas trabajan fuera del hogar la mayoría del día.

Otras veces son la falta de espacio o problemas de convivencia los que impiden que los adultos mayores pasen los últimos años de su vida en la casa familiar.

HOGARES DE REPOSO

Las residencias, en sus múltiples denominaciones de hogares, casas, o centros de adultos mayores, han sido usualmente los lugares elegidos para ingresar a los adultos dependientes.

Aunque cada vez existe mayor reglamentación y control sobre este tipo de establecimientos, todavía queda en el recuerdo de muchas personas los casos de abuso, malos tratos y fraude cometidos en perjuicio de sus familiares por individuos inescrupulosos, los cuales no daban el servicio realmente contratado, descuidando desde la atención médica al aseo y la alimentación.

Enrique Rodríguez regenta una pequeña residencia para mayores en la ciudad de Panamá y conoce de la problemática asociada a este tipo de centros. ‘En Panamá por lo general las familias no quieren pagar lo que realmente cuesta el servicio, ya que para que sea viable no puede ser menos de mil 200 al mes, y con todo y eso necesitas tener 5 o 6 huéspedes mínimo para cubrir gastos. Pero la gente no quiere pagar más de $600 o $700 ya que las jubilaciones son bajas. Además es muy difícil conseguir colaboradores técnicos comprometidos y que tengan un concepto enfocado a que el residente siga siendo parte de la sociedad, sacándolo por ejemplo a pasear, o dándole conversación y cariño’, asegura.

VIVIENDA COMPARTIDA

Una de las alternativas que está teniendo mayor éxito en los últimos años en todo el mundo es la de compartir vivienda, conocida en la terminología inglesa como ‘homeshare’. Se da la circunstancia de que cada vez hay un mayor número de adultos que viven solos, bien porque nunca formaron una familia, o porque los hijos se fueron del hogar familiar al hacerse mayores y después falleció el cónyuge.

Estas personas al final de sus días quedan solas, habitando viviendas en las que se infrautiliza el espacio, y subsistiendo muchas veces con reducidas pensiones. El sistema de vivienda compartida surgió inicialmente para establecer el contacto entre estos adultos mayores, necesitados sobre todo de compañía, y ayuda para realizar ciertas tareas del hogar y cotidianas, y estudiantes universitarios que se tenían que desplazar fuera de sus lugares de residencia, apremiados a su vez por conseguir un alojamiento económico.

Esta simbiosis logra satisfacer las necesidades de ambos, paliando la soledad y desamparo de los ancianos, a la par que cubriendo la necesidad de vivienda de los jóvenes mediante un alquiler muy económico e incluso gratuito.

URBANIZACIONES SOLO PARA MAYORES

La crisis económica provocó muchas prejubilaciones de profesionales que se vieron a una edad todavía relativamente joven, con mucho tiempo libre, y una suma económica importante en los bolsillos para planificar su vida a futuro. Algunos empresarios vieron las posibilidades de este nicho de mercado y pensaron en ofrecer alternativas de vivienda para estas personas que ya superaron el medio siglo de vida y sus familias, construyendo urbanizaciones y residenciales exclusivamente para ellas y previendo su ingreso a futuro en la tercera edad.

Estos complejos se caracterizan por tener apartamentos adaptados, generalmente de pequeña extensión, con el objetivo de que sean seguros y cómodos. Las facilidades habitacionales van generalmente acompañadas de áreas verdes para el esparcimiento y edificaciones para servicios comunes como comedor, peluquería, sala de televisión, farmacia, o hasta un pequeño consultorio médico. Incluso se están dando casos en que un grupo de conocidos optan por formar cooperativas para constituirse ellos mismos en promotores de estas facilidades, construyéndolas no solo a su propio gusto y necesidades, sino adicional consiguiendo una economía importante en cuanto a los costos.