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07 de Mar de 2021

Cultura

El poder de la música clásica

Mediante distintos mecanismos, la fundación quiere abrir puertas y oportunidades en el mundo de la música clásica en Panamá

El poder de la música clásica
Concierto de La Red como parte del programa del X Festival Saint Malo.

Pablo, residente de Barraza, y Pedro, de El Chorrillo, no se podían ver ni en pintura. Sus hermanos mayores pertenecían a bandas rivales, por lo que los niños ‘debían' mantener la rivalidad. Tras varias peleas, el profesor decidió ponerlos a tocar juntos y se dieron cuanta que su pasión por la música y por el violín los unía más allá de los conflictos de bandas.

Este es uno de los objetivos por los que en 2008, por iniciativa del chelista panameño Isaac Casal y otros músicos profesionales, se creó la Fundación Sinfonía Concertante de Panamá (Funsincopa).

PAOLA CASAL

‘Si no continúan como músicos vamos creando esa conciencia cultural de apreciación musical y creamos audiencia'

ASESORA

La organización ofrece a los niños, niñas y adolescentes de áreas vulnerables una oportunidad, otra manera de vida, la posibilidad de ser mejores personas y ciudadanos a través del aprendizaje de un instrumento musical, explica Paola Casal, asesora de Funsincopa.

Mediante distintos mecanismos, la fundación quiere abrir puertas y oportunidades en el mundo de la música clásica en Panamá.

Desea garantizar a jóvenes músicos panameños una educación artística de alto nivel, acorde al estándar internacional y a las exigencias del competitivo mundo musical.

Una de las principales iniciativas de Funsincopa es la Red de Filarmónicas Infantiles y Juveniles de Panamá (La Red) que busca abrir oportunidades de educación en música clásica a los niños y jóvenes de más bajos recursos económicos.

La Red brinda una herramienta diferente que les permite mejorar su calidad de vida y generar un cambio de visión del entorno en el que se desenvuelven.

BARRERAS A ENFRENTAR

A pesar de esto, la falta de apoyo, que se traduce en no tener un local fijo con salones adecuados y ubicado en un punto estratégico donde moradores de Barraza, El Chorrillo, Santa Ana y San Felipe entre otros, tengan la paz de llegar sin ningún riesgo; es uno de los principales retos que enfrenta.

‘En los momentos que hemos pensado en cerrar, gracias a Dios siempre surge algo para continuar. No hemos cerrado la fundación por los niños, no queremos dejarlos desamparados. Más que una educación musical es una oportunidad para ellos. Además, se les proporciona alimento, para muchos de ellos, la única alimentación durante el día', afirma Casal.

El programa de educación musical, destinado a niños y jóvenes de 4 a 18 años de edad, tuvo que reducir su población estudiantil de 100 a 40, por no poder contar con la cantidad suficiente de profesores.

Reciben apoyo del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) lo que permite ofrecer a lo profesores un pago simbólico por su labor y es así como se mantiene el programa, más no así la parte administrativa, explica Casal.

Otro medio para sustentar La Red, que desde sus inicios ha atendido cerca de 300 niños y jóvenes y actualmente imparte clases de clarinete, trompeta, viola, violonchelo y contrabajo; son las actividades y conciertos que la fundación realiza.

‘En primera instancia, quienes creyeron en este proyecto fueron los administrativos de la Oficina del Casco Antiguo. Se inició con los niños y niñas de El Chorrillo en la Escuela Manuel Amador Guerrero, bajo el nombre Aguas de El Chorrillo', dice Casal, quien ejercía como Subdirectora administrativa.

Rápidamente la población joven de áreas aledañas como Barraza y San Felipe se interesó en el proyecto deseando participar. Sin embargo, el hecho de decir Aguas del Chorrillo los limitaba.

Gracias a un convenio firmado con el Instituto Nacional de Cultura, el proyecto se extiende a otras áreas y se le cambia el nombre a Red de Filarmónicas Infantiles y Juveniles de Panamá.

‘La misión de La Red no es solamente que ellos aprendan el instrumento. Si no continúan como músicos, vamos creando esa conciencia cultural de apreciación musical y creamos audiencia; ya no ejecutantes, pero sí una futura audiencia y a su vez embajadores de la música clásica', asevera Casal.

Funsincopa también busca generar posibilidades de intercambios culturales entre músicos profesionales nacionales y extranjeros, así como dar a conocer el talento panameño.

Una de las principales iniciativas para cumplir este objetivo es el Festival Internacional de Música Alfredo de Saint Malo, que recientemente celebró su décimo aniversario.

Otra de las propuestas de la fundación es la Camerata Alfredo de Saint Malo, formada por invitación de músicos profesionales nacionales e internacionales así como de estudiantes avanzados.